Body positivity y el amor propio: cómo tener autoestima

Body positivity y el amor propio: cómo tener autoestima

24/04/2018 6 Por Sara

Hablemos del movimiento del body positivity y de sus connotaciones sociales. Para aquellos que no sepan lo que es, el body positivity es una tendencia que trata de visibilizar sin tapujos ni vergüenza aquellos detalles que se han escondido públicamente durante décadas: celulitis, cicatrices, michelines, vello, estrías, pecas, acné, sobrepeso e incluso, orientación sexual y diferentes dismorfias o enfermedades.

En el mundo hispano, el body positivity empezó a tomar presencia con la aparición de la Revista Belleza XL en el año 2007, primera revista en español que mostraba a las llamadas modelos curvies.

Pero, ¿qué hay detrás de este movimiento? ¿es todo oro lo que reluce?

 

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Palabras clave: amor propio, body positivity, body positivy qué es, autoestima, empoderamiento de la mujer, autoconcepto, psicología, feminismo, consumismo, superficialidad, mujeres, cuerpo bonito.

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Body positivity y realismo

Muchas singularidades propias del ser humano han estado durante demasiado tiempo siendo meros “defectos” o “imperfecciones”. Pasamos gran parte del día siendo bombardeados constantemente, sin pudor alguno, por los medios de comunicación. Éstos nos machacan día sí y día también con hermosas sílfides y musculosos adonis.

 

Imagen donde aparecen numerosas piernas diferentes, mostrando la diversidad de cuerpos

 

¿Qué impacto tienen los medios sobre nosotros?

Efectivamente, el impacto es colosal. Es muy complicado lograr generar una autoestima alta si lo único que vemos por doquier son caras perfectas y cuerpos de ensueño. Esta la manera que tienen las empresas de hacernos gastar dinero en sus productos. De hecho, una población con autoestima sana, confianza y amor propio no gastaría la cantidad tan abismal de dinero que gastamos ahora.

  • Maquillaje.
  • Cremas hidratantes, reductoras y rejuvenecedoras.
  • Cirugías plásticas.
  • Moda.

 

Y un largo etcétera. En total, la mujer promedio se aplica más de 168 sustancias químicas al día (¡qué barbaridad!), lo cual no sólo puede adelantar la menopausia, sino que puede acarrear otros grandes males.

 

Las cifras hablan por sí solas:

  • Más del 90% de las mujeres no están contentas con sus cuerpos (ver más).
  • Las mujeres sufren 10 veces más trastornos alimenticios que los hombres (ver más).
  • Gran parte de las adolescentes están realmente obsesionadas con su peso (ver más).
  • 9 de cada 10 personas que se someten a cirugía plástica son mujeres (ver más).
  • Muchas mujeres gastan una media de 150 euros al mes sólo en cosmética (ver más).
  • Los hombres gastaban hasta hace poco tan sólo un 30% de lo que las mujeres gastaban en ropa (ver más).

 

Imagen donde se muestra una mujer antes y desupués de haber sido maquillada

El poder del maquillaje

 

La mujer, lamentablemente, se ve sepultada por un sinfín de cánones absurdos que nos gobiernan y minan la autoestima. Los hombres no se quedan atrás, aunque el modo en que son manipulados es más sutil, menos agresivo: castración emocional, necesidad de generar prestigio, fama, autoridad, ser un macho alfa, dinero, sexo, abdominales, cuerpo 10, competitividad…

 

 

Body positivity: Diferentes personas, diferentes cuerpos

Somos más de siete mil millones de personas en este instante. Todos tenemos cuerpos diferentes, caras diferentes y personalidades diferentes. Intentar equiparar todos los cuerpos a uno solo es algo bastante pretencioso.

 

Gif animado en el que se muestran un sinfín de cuerpos diferentes bajo el lema "all of these people can be body positive"

Todos los cuerpos han de ser aceptados

 

Hace poco vi un vídeo en el que una preciosa modelo de tallas grandes, Eva María Pérez, afirmaba un hecho que jamás había pensado profundamente.

En un momento de la entrevista, la periodista, Thais Villas, le pregunta a Eva:

– ¿Por qué crees que no se venden tallas grandes en las principales tiendas de moda de este país? ¿pasa algo con eso?

– Sí, y además te lo resumo en una frase. Lo fácil lo hace todo el mundo, lo difícil lo hacen unos pocos. Vestir a una persona que no tenga curvas es muy fácil, hacer un patrón para una persona que no tenga curvas. Ahora, a ver quién hace una buena pieza de pecho para una mujer con curvas. Es muy difícil. […] Un gran diseñador dijo que la curva distorsiona la prenda.

 

Imagen donde aparece la modelo de tallas grandes Eva María Pérez

No me diréis que no es preciosa la muchacha.

 

¿Quién es este “gran diseñador”? Juan Vidal, que entre otras cosas, dijo:

“Me gusta una mujer delgada porque es una paleta en blanco que te permite trabajar con ella de mil maneras y mil matices”

 “Me gusta una mujer equilibrada, delgada. La curva desvirtúa la prenda. Una mujer sexy siempre va a hacer sexy todas las prendas”

“La moda es consciente de la realidad y mi filosofía no es el escándalo”. 

 

Imagen donde salen tres modelos en una pasarela de Juan Vidal

Modelos en una pasarela de Juan Vidal. ¿Es este el único prototipo de mujer “bello”?

 

El movimiento del body positive trata de normalizar lo que, de hecho, es normal. Algo que no coincide con el patrón de perfección social (un patrón colmado de maquillaje, laca y Photoshop) es considerado como defecto.

 

Imagen de una modelo antes y después del photoshop

Evolución de una modelo con photoshop: antes y después

 

Sinceramente, me parece un acto de lo más cruel el tratar de esconder la realidad del cuerpo humano. ¿Qué hay de malo en tener michelines (no hablo de obesidad mórbida)? ¿qué hay del acné, de las pecas, cicatrices, estrías postparto u ojeras? (éste último me toca de cerca).

 

Imagen donde aparece una mujer en sujetador, agarrándose un michelín

¿Cómo amarse a uno mismo?

 

Somos una sociedad exageradamente superficial, obsesionada con nuestros propios cuerpos. Pero, paradójicamente, tenemos menos autoestima de lo que hemos podido tener en generaciones anteriores a la nuestra.

Ya lo dijo el Eclesiastés: «Vanitas vanitatum omnia vanitas», es decir, ‘vanidad de vanidades, todo es vanidad’. Efectivamente, TODO es vanidad. Pero esta vanidad se encubre con “autoestima”, “empoderamiento”, “amor propio” y demás conceptos muy alejados de la realidad.

 

Imagen de una mujer haciéndose un selfie

El selfie esconde, normalmente -no siempre- una gran falta de autoestima y necesidad de reconocimiento

 

Esta es la realidad del selfie y de las redes sociales. No vivimos para nosotros mismos, sino para los demás. Buscamos sin censar la aceptación en el resto. Y esto es posible (aunque también es infructuoso) hacerlo durante la juventud, pero el envejecimiento, la decrepitud, las arrugas y el declive físico nos espera a todos por igual. Y, a no ser que queramos convertirnos en una Leticia Sabater o en algo mucho peor, hemos de empezar a aceptar y amar nuestros cuerpos hoy mismo.

 

Imagen de Leticia Sabater bailando

Forever young?

 

No debemos buscar fuera lo que, en realidad, tenemos que encontrar dentro de nosotros. El movimiento del body positive (que a partir de ahora, denominaré positivismo corporal porque me es un poco raro hablar en términos ingleses continuamente) debería empezar por uno mismo.

¿Es indignante la situación actual de esclavitud al cuerpo y a las apariencias? Sí, desde luego. Pero no se puede obligar a nadie a aceptar algo para lo que aún no está preparado.

 

 

El lado oscuro del positivismo corporal

No todo es color de rosas. Si bien es cierto que el positivismo corporal es un movimiento fantástico, que empodera realmente a todo aquel que se atreve a aceptar y normalizar sus “taras” o “defectos” … también es cierto que hay un falso positivismo.

Esta es mi opinión, y de ningún modo pretendo afirmar que sea la verdad última. Pero creo que esta aceptación del cuerpo tiene que ir acompañada de intentar, en la medida de lo posible, amarnos, respetarnos, tener confianza, seguridad y desapegarnos de la superficialidad que tanto criticamos; porque al final este falso body positivity se trata de eso, criticar algo, pero en realidad, hacer lo mismo.

 

¿De qué estoy hablando exactamente? ¿Falso body positivity?

Bien, me refiero a esas personas que muestran orgullosas su gran sobrepeso y se congratulan de no tener vergüenza por mostrarlo. Me parece magnífico aceptarlo, pero considero que, si de verdad hay amor propio, uno trataría de buscar la mejor versión de sí mismo. Y esto incluye el intentar obtener el mejor estado de salud posible, lo cual pocas veces (sino ninguna) se relaciona con la obesidad.

 

Imagen de la bloguera Virgie Tovar, activista del body positivity y del llamado "fat liberation", así como creadora de #LoseHateNotWeight

Imagen de la bloguera Virgie Tovar, activista del body positivity y del llamado “fat liberation”, así como creadora de #LoseHateNotWeight

 

No hay nada de malo en ser tal cual es uno, con su peso de más o peso de menos. Juzgamos la apariencia del prójimo como si fuéramos los verdugos de la moralidad, cuando, en la mayoría de los casos, no somos nada más que hipócritas.

– Aquel que fuma te dirá que adelgaces.

– Ese que sale todos los fines de semana de fiesta te hablará de que deberías hacer más deporte.

Lo habitual es que, a no ser que pongamos plena consciencia en nuestra vida, fallaremos por algún lado: comamos de más (o de menos), durmamos de más (o de menos), seamos perezosos o adictos al trabajo, bebamos alcohol, fumemos, veamos la TV con demasiada asiduidad (sustituye “ver la TV” por: jugar a videojuegos, ver YouTube, ver series y películas online, etc.).

Cada uno debería ser consciente cuando estamos cayendo en este falso amor por uno mismo. Aceptarse está bien, pero ¿por qué vivir la vida en un 40% cuando podemos vivirla al 100%? Y esto incluye, por supuesto, estar en la mejor forma física, a través de la alimentación, el ejercicio (y por qué no, el ayuno). De hecho, el estudio hecho por Borge Nordestgaard del Hospital Universitario de Copenhague ha constatado que es más saludable tener un poquito de sobrepeso que estar en el supuesto “peso ideal” que propone el IMC.

Es más saludable tener un poquito de sobrepeso que estar en el supuesto “peso ideal” que propone el IMC.

Hemos de intentar ser las mejores versiones de nosotros mismos no por vanidad o egocentrismo, sino por verdadero amor propio. Y esta versión perfeccionada de nosotros mismos no sólo debe darse en relación a nuestro cuerpo. Si te amas a ti mismo, buscarás ser el vivo ejemplo del cambio en cuerpo, mente y Espíritu.

 

 

El falso empoderamiento

Para terminar, tengo que dedicar unos pocos párrafos al tema del falso empoderamiento de la mujer. Empoderar significa, según la rae “hacer poderoso o fuerte a un individuo o grupo social desfavorecido”. Por tanto, empoderarse es “hacerse poderoso o fuerte a uno mismo”. Este significado proviene del término inglés empower y de su sustantivo derivado, empowerment.

Los medios nos han inculcado (sobre todo a las niñas) que para ser mujeres empoderadas como las famosas (véase Rihanna, Katy Perry, Ariana Grande, Megan Fox, Miley Cyrus y demases) hay que parecerse a ellas. ¿Cómo nos podemos parecer a ellas? Siendo “sexies” porque sentirse deseadas es sinónimo -parece ser- de empoderamiento. No sé qué pensáis, pero a mí me parece más empoderada Santa Teresa de Jesús que cualquiera de estas famosas.

 

Collage de Miley Cyrus, Rihanna, Katy Perry, Megan Fox y Kim Kardashian

Miley Cyrus, Rihanna, Katy Perry, Megan Fox y Kim Kardashian, entre otras…

 

Empoderamiento, pues, se relaciona bastante con ser sexy, aparentar seguridad, cierta vanidad y caer en las redes de la superficialidad. He visto muchísimas -muchísimas- mujeres que se hacen llamar defensoras del positivismo corporal -¡lo cual es genial!- ya sea porque tienen algo de sobrepeso o alguna otra singularidad fuera de los cánones. Pero sin embargo, estas mismas mujeres “defensoras de lo outsider”, están altamente preocupadas por su apariencia, por su maquillaje, y su outfit.

No sé, me parece que es como renegar de una superficialidad para entrar en otra.

 

Imagen del instagram de @gabriellalascano

Imagen del instagram de @gabriellalascano

 

Imagen del instagram de @therealmrskelley

Imagen del instagram de @therealmrskelley

 

 

 

Mi consejo

Algún día, dentro de no mucho tiempo, hablaré de mi caso personal. Pero hasta que ese día llegue, debo decirte que, sin ninguna duda, el primer paso es aceptarse a uno mismo.

Tienes arrugas, granos, celulitis, estrías, alopecia… ok, ¿y? ¿eso te hace valer menos? Si tú crees que vales menos por contar con estas particularidades, entonces, sin duda, valdrás menos. Pero no porque el resto lo crea, sino porque tú te manifestarás así.

 

Disfruta lo que tienes mientras trabajas por lo que quieres

Disfruta lo que tienes mientras trabajas por lo que quieres

 

Hace tiempo, cuando estuve en un seminario budista impartido por un monje budista australiano, siempre comenzaba las meditaciones de la siguiente manera:

Hemos de sentirnos enormemente agradecidos por poder gozar de una vida humana. Agradezcamos que tenemos un cuerpo humano precioso, con todas sus extremidades, facultades y capacidades mentales.

Si tan sólo incorporásemos este pensamiento a nuestras vidas, cuán diferente sería nuestro día a día…

Pero no hemos de quedarnos meramente en la aceptación, hemos de buscar lo mejor para nosotros mismos. Empecemos por el cuerpo, comamos bien, movámonos, nutrámonos de vida y color. Leamos, instruyámonos, aportemos valor a nuestras vidas, disfrutemos de nuestros hobbies. Recemos, meditemos, agradezcamos a Dios -o al Cosmos, o al Monstruo de Espagueti Volador– lo maravilloso de nuestras vidas. Y, sobre todo, tratemos de desapegarnos de todo lo que nos desvía del camino: vicios, degeneración, malas actitudes y hábitos destructivos.

Tarde o temprano, todos envejeceremos y deberemos desapegarnos forzosamente del cuerpo, ¿por qué no empezar desde ya a verlo como un medio para poder gozar de este plano? No eres tu cuerpo, pero… ¿qué eres realmente? Eso sólo podrás responderlo tú.

 

Y Dios dijo: “ama a tu enemigo”. Yo le obedecí y me amé a mí mismo

~Khalil Gibran~

 

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