Usos del Tarot: ¿Cómo trabajar bien con el Tarot?

Usos del Tarot: ¿Cómo trabajar bien con el Tarot?

04/12/2017 2 Por Daniel

¿Conoces cuáles son los usos del Tarot? ¿para qué sirve? ¿es mera charlatanería, o tiene algún uso más allá de para predecir el futuro, tal como lo entendemos popularmente? Lo cierto es que cada doctrina esotérica, hermética y ocultista le otorga unos usos de lo más interesantes, pero en este artículo veremos los usos del Tarot desde una perspectiva psicológica.

 

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Los usos del Tarot: Cada Arcano encierra un don, una lógica y un secreto

Hace bastante tiempo, cuando era algo más joven, casi un niño, y comenzaba apenas a abrírseme el mundo, sentía cierta indignación y enfado fatalistas ante la idea de que al esparcir unas cartulinas de colores, una persona pudiera leer en esa amalgama de personajes (entonces algo más incoherentes e indescifrables para mí de lo que son ahora) la biografía de todo aquel que llamase a la tele.

¿Acaso mi vida, mis acontecimientos e incluso mis valiosos secretos estaban ahí, a la vista de todo aquel que cogiera un puñado de dibujos polícromos y los esparciera sobre un llamativo tapete de fino encaje?

Los usos del Tarot

Los usos del Tarot

 

Algo más tarde descubrí que ni era tan fácil como barajar y repartir, ni que por salir en la tele sabes hacer algo como debe hacerse. La primera vez que te leen las cartas y guardas cierto respeto por el intérprete, casi inevitablemente quedas preso en tu asiento escuchando la lectura, intentando cubrir tu cara de un frío escepticismo cada vez que algún aspecto del vaticinio no concuerda con lo que te gustaría, o asintiendo levemente con la cabeza, tanto da, y del mismo modo quedas inevitablemente aturdido ante la información dada, elucubrando cabalmente de dónde podría provenir. Cuando se reconstruye el mazo y se guarda en su paño, casi se suspira de alivio.

 

Tú también puedes asistir a un encuentro contigo mismo si ahondas en el conocimiento de los misterios. Aprender a usar el Tarot no está restringido a nadie, también tú puedes aprender a descifrar sus historias.

 

En el lugar inverso, cuando has estado algún tiempo estudiando esas extrañas cartas, sabes un poquito más y ya al menos reconoces a tus viejos amigos cada vez que los robas de la baraja, te encuentras algo parecido a lo que aunabas en ti mismo hace años.

Por un lado, los escépticos, abanderados del más rancio empirismo, mantendrán su ceja en alto durante la mayor parte de la tirada y seguramente negarán todo sin haber escuchado nada. Por otro lado, el crédulo que a todo te dirá que sí, pero no reflexionará sobre lo acontecido. Inevitablemente te encuentras con un tercer caso, que en lo particular es el que encuentro más equilibrado. Este tercer tipo de persona, evocará en su mente todo aquello que para ella tuvo de conveniente la lectura, a la vez que tratará de revisarla con racional análisis y extraerá, deduciendo a la vez que sintiendo la interpretación del tarotista, una lección o una guía en su camino, como lo haría de profundizar en su propio inconsciente.

Una tirada de Tarot no solucionará tu vida, pero en el mejor de los casos te conectará con una búsqueda más profunda, favoreciendo el recuperar nuestra responsabilidad.

 

 

Ahora bien, ¿qué podemos esperar del Tarot?

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Los usos del Tarot son varios, pero el uso más tradicional del Tarot, o incluso por ser más precisos, el uso popular que se le ha dado al Tarot, es el de mancia, de oráculo, como herramienta para realizar predicciones de diversa índole. Lejos de ser esta un decreto de curso y acción inamovibles, sería más correcta una concepción de la predicción en el sentido de tendencia. El libre albedrío predomina sobre lo proyectado.

Suma Sacerdotisa del la baraja Visconti-Sforza.

Pero es posible utilizar los símbolos del Tarot para mucho más. Es posible comprender con él aspectos de nuestra persona del ahora, así como arrojar luz sobre el bagaje pasado y que condiciona el presente, incluso observar las tendencias futuras como algo a moldear, con sus alternativas y así prever en cierta manera en qué caminos poner más energía y estar atento a las oportunidades que se abren a tu paso.

El Tarot no deja de ser el Libro de la Vida, el teatro donde los arcanos representan tu juego.

Es posible también emplearlo como terapia. Debido a la fuerza de sus energías arquetípicas, trabajar y meditar con los misterios permite ejercer influencia sobre ese arquetipo y la manera en que nos relacionamos con él.

También es posible utilizarlos en forma de arteterapia, jugando con sus colores, sus significados y cómo te hacen sentir. La psicomagia puede ser también una forma de acercarnos al arquetipo del que necesitamos fuerza o influjo, mediante los actos simbólicos. En definitiva, pueden ser complemento de cualquier terapia o visualización. De hecho, a los estudiantes que tengáis un examen, los que os quedéis bloqueados o no sintáis que estáis fluyendo, os invito a visualizar durante unos segundos a la gran sabia que es la Suma Sacerdotisa y quizá os deje ojear el libro que porta en sus manos.

El Aeón del Tarot de Crowley (equivalente a El Juicio).

El Aeón del Tarot de Crowley (equivalente a El Juicio).

 

No hay que menospreciar por frívolo el hecho de adquirir un Tarot por el mero hecho de contemplar sus imágenes y admirar su belleza. De hecho, existen multitud de Tarots con diferentes simbologías, todas siendo una sola, y de indudable belleza renacentista (como puede ser el Visconti-Sforza), de salvaje misticismo (el Tarot Wild Unknown) e incluso tenebrosos pero de gran fuerza esotérica (el mismo Tarot de Crowley).

 

Seis de bastos del Tarot Wild Unknown.

Seis de bastos del Tarot Wild Unknown.

 

El quid de la cuestión al que quiero llegar es que el Tarot tiene tantos usos como quiera dársele. Mi sentir es como el de tantos otros, y encuentro la virtud de las cosas en su centro. Ni el banal profetismo, a veces insano de querer saber qué depara el futuro, ni el más elevado puritanismo en cuanto a su esencia. Y es que en todo caso, sea cual sea su procedencia, no podemos contemplar este libro de historias que es el Tarot, desde lo racional pues no es con la mente con la que encuentra su resonancia, sino con el alma.

Es por eso que me gusta imaginar al Tarot como al Universo, nacido de la Nada, precursor de las más elevadas Ciencias, pero impregnada de la más pura ingenuidad. Y es que afortunadamente, por no ser infalible o no usarse a veces de la manera correcta, es por lo que se humaniza al Tarot, los seres divinos que representa descienden al plano de la materia y aceptan jugar con nuestras reglas para enseñarnos algo, en última instancia, sobre nosotros mismos y nuestro hogar.

Para empezar, os recomiendo la baraja Rider-White, la más usada y popular de todas.

 

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