¿Cómo empezar en la espiritualidad?

¿Cómo empezar en la espiritualidad?

02/12/2017 1 Por Victor

El cambio que da uno cuando se inicia en la espiritualidad es progresivo, siempre. Digo esto porque, aunque hayas tenido una mega revelación y tu vida haya dado un cambio de 90º, iniciarse es sólo el principio. Vaya sorpresa, ¿eh? Como en todas las materias, entrar en su reino es un paso nada más, tras ello tienes una inmensa cantidad de información que asimilar. Pero… ¿cómo empezar en la espiritualidad? ¿cómo enfrentarse a esta nueva materia?

Pero, y es que siempre ha de haber un pero, yo creo que en esta iniciación el progreso es mucho más importante. Es la meta, es el fin. Es la idea de la utopía, seguir avanzando siempre. Nunca se llega a un punto en el que dices “ya está, tengo esto dominado”. Es el día a día lo que te mantiene en el camino, seguir preguntándote, cuestionándote.

 

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✩ Palabras clave: espiritualidad, autoconocimiento, amor, paz interior, religión, espiritualidad desde 0.

 

El camino del Espíritu: Cómo empezar en la espiritualidad

Si de verdad has sentido una llamada, no te va servir con aprender tres cositas de budismo, un poco de taoismo y una pizca de mindfulness. Si es algo que te pide el cuerpo, y no una moda pasajera, más pronto que tarde vas a darte cuenta que todo está relacionado.

No puedes hablar de las corrientes espirituales asiáticas y no ver las semejanzas que existen con los pueblos africanos, precolombinos, e incluso con el paganismo europeo.

 

Introducción a la espiritualidad

cómo empezar en la espiritualidad

 

Sin olvidarnos de la religión, y no quiero hacer ninguna apología. Pero cualquier religión que se te ocurra, además de barbaridades y consejos anacrónicos, tiene una basta espiritualidad encerrada en ella. Todo depende de los ojos con los que la veamos. 

¿Por qué afirmo esto? Porque para mí, todo conocimiento espiritual es una herramienta. Cada sociedad tiene la suya e intenta hacer lo mejor que puede el trabajo. Cada pueblo ha tenido su contexto y su historia, y es lógico que cada uno haya dado mayor relevancia a lo que culturalmente ha sido más importante en su escenario. Pero no dejan de ser herramientas.

El mensaje que se intenta transmitir es muy, MUY, difícil. Y sencillo a la vez.

 

 

Vive y deja vivir

Para empezar, “Vive”. ¿Cuántos de nosotros “vivimos” realmente? ¿Estamos viviendo… o sobreviviendo? ¿Llevamos la vida que querríamos, o la que nos hemos permitido? El hecho de vivir es más que seguir vivo, es SER tú mismo. Ser la mejor versión de ti mismo, que tú quieres ser. Un poco enrevesado, pero espero que se entienda.

Y la segunda parte, “deja vivir”. Debemos aceptar que los demás se expresen como realmente son. Las falsas ideas de poder sobre los demás son dañinas y nocivas. Del tipo que sea el poder que se intenta ejercer sobre otro (manipulación, obligación…). Este paso es imposible darlo sin dar el primero, de la misma forma que no se puede dejar de temer la muerte de otros sin antes dejar de temer la tuya propia. Para proyectar cualquier intención, ha de estar afianzada antes hacia nosotros mismos.

 

Hakuna Matata

Timón y Pumba, “vive y deja vivir”

 

El hecho de que estemos tan perdidos es sencillo. La evolución social ha sido tremendamente rápida en las últimas décadas, que ha ido acompañada de un cambio de mentalidad, por supuesto. La mente ha cobrado mucho protagonismo, básicamente es lo que decide hoy en día. Todo lo racionalizamos, todo tiene su porqué y su explicación concreta. Y si no… es difícil que se tenga en cuenta. Esta evolución tan drástica de mentalidad, ha dejado atrás al espíritu, o como queráis llamarlo.

Ya no digo los valores como la ética, y la moral, que también andan descarriados. El peso de la reflexión personal, de la paz mental. Quitarnos tonterías de la cabeza, y centrarnos en lo que de verdad queremos. Cada vez más, somos personas reactivas en vez de activas. Dejamos de poner el foco y la fuerza en lo que nos ilusiona, y simplemente respondemos a estímulos externos. La maquinaria lleva ya una inercia generosa, y si la queremos parar va a hacer falta un gran esfuerzo.

Cuanto antes empecemos a pararla, mejor, menos fuerza tendrá.

 

 

Tu vida es tuya, y de nadie más

Bueno, resumiendo esta parte, hay que dejarse de estupideces y tomar las riendas de nuestras propias vidas. Si estamos atascados en una mala situación y no podemos centrar toda nuestra atención, ves haciéndolo poco a poco. Si no sabes qué es lo que quieres, date un tiempo para pensar, investiga y aprende, y te aseguro que encontrarás tu camino. Si te has dado por vencido porque ya lo intentaste en el pasado y no hubo manera, reinvéntate y busca nuevas formas.

Todo desde el cariño y el amor, no te exijas de más, ni te deprimas por no ver frutos. Si tienes claro que quieres un limonero, planta la semilla, riégala y cuídala. Cuando llegue su hora, verás crecer los brotes. Y sobre todo, si quieres limones, planta un limonero, no una palmera con la esperanza de que llegue a dar limones.

 

Introducción a la espiritualidad

Introducción a la espiritualidad

 

En mi caso, puedo afirmar que encontrarme con la espiritualidad ha sido como descubrir que antes veía en blanco y negro. Ahora todo tiene nuevos colores, brillos y tonalidades increíbles. Es como haber vivido una vida sin ser consciente de que tenía manos. Las posibilidades que se abren son innumerables. Y como he dicho al principio, ahora toca aprender a usar las manos. Progresar.

 

Introducción a la espiritualidad

 

Yo he dado un cambio de percepción enorme en mi vida. Me he dado cuenta de muchas incoherencias que mantenía en mi cabeza, por testarudez. Por no mirar dentro de mí. Y cada día me doy cuenta de más. No era consciente, pero la proyección que tenía de mi propia vida en mi cabeza, es una cárcel. Y lo peor es que esos barrotes los he puesto yo solito. Quitarlos es cosa mía también, y los quitaré uno a uno.

Porque he llegado a comprender que el hermoso paisaje que algunas veces veía tras los barrotes, existe de verdad. Y está a mi alcance. Al alcance de todo el mundo.

 

 

No quiero terminar esta entrada sin añadir una pequeña reseña, ya que no me parece correcto atribuirme todo el mérito de mi cambio personal. Todo empezó con Sara, una magnífica persona de la que no conocéis ni una décima parte. Gracias a su apoyo (y su constante bombardeo de información) he podido ver la cárcel auto impuesta.

Muchas gracias por todo, pequeña.

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