Jhanas budistas: Las abstracciones meditativas del Buda

Jhanas budistas: Las abstracciones meditativas del Buda

10/04/2018 0 Por Ibrahim Lazaro

Esta entrada tan esperada y fascinante que porta por título “las abstracciones meditativas del Buda” y que nos habla de los Jhanas budistas viene de la mano de Ibrahim Lázaro, un nuevo “fichaje” de Corphilium 😛 . Aunque sería mejor que se presentara él mismo, por mí parte diré que más allá de ser una persona fascinante, se esconde un Espíritu brillante, disciplinado y heroico. Espero de corazón que este sea el primer artículo de muchos – att. Sara.

Y sin más dilación, vamos al tema. Prepárate un café o un té, porque el artículo tiene su miga.

 

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✩ Palabras clave: budismo, meditación, nirvana, mahayana, theravada, hinayana, Iluminación, buda, boddhisattva, Dharma, shanga, Jhana, dhyana, Samsara, compasión, Liberación, Vacuidad.

 

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Introducción

Los Jhanas, también conocidos como dhyanas, son abstracciones meditativas que surgen del proceso de atención, consciencia, concentración y purificación de la mente. Pero son mucho más que eso; los Jhanas son el eslabón perdido en la espiritualidad y en cuanto a logros espirituales se refiere. Algo que ya predijo el propio Buda que pasaría, cuando dijo que la aparición de ciertas cosas llevaría a la desaparición del verdadero Dhamma (Dharma, Camino).

Podría decirse, que lo que sabemos hoy de budismo en Occidente, ha pasado por un proceso parecido al juego del teléfono roto y que ha desaparecido una pieza fundamental en el mensaje primitivo. Se nos ha vendido una doctrina prefabricada con el estandarte de Liberación, que es en realidad un callejón sin salida.

 

Jhanas: Las abstracciones meditativas del Buda

Jhanas: Las abstracciones meditativas del Buda

 

Contexto histórico

En el budismo existen varias ramas tradicionales, de entre ellas, las dos principales serían ‘El gran Vehículo’ (Mahayana) de donde deriva el budismo Tibetano, y ‘La Doctrina de los antiguos’ (Theravada), que los budistas Mahayana denominaban “Hinayana” (pequeño vehículo) por una serie de cuestiones que no vienen al caso.

En los inicios del budismo, se hacían una serie de prácticas en la Sangha, entre las cuales destacaban una serie de conductas morales y de meditaciones activas en el día a día (Noble Óctuple Sendero); y meditaciones pasivas, entre las cuales se encontraban:

  • La meditación Vipassana, la cual fue una de tantas innovaciones del Buda Sakkyamuni y de la que ahora se conoce en Occidente como “Mindfulness” al unirse a evidencias científicas dentro de la neurología y la psicología. Se puede traducir Vipassana como ‘visión cabal’ y su base es la atención plena y lúcida
  • La meditación Samatha, que es la forma más antigua de meditación que se conoce y de la que aprendió el Buda de sus maestros antes de alcanzar la Iluminación. Debe destacarse, que después de su iluminación, Buda continuó practicando Samatha toda su vida y que, de hecho, lo último que hizo al morir fue entrar en Jhana (‘abstracción meditativa’) mediante esta práctica. Samatha puede traducirse como ‘Serenidad’ y su base es la relajación y la concentración profunda.

 

Noble Óctuple Sendero budista

Noble Óctuple Sendero budista

 

Curiosamente, cuando el budismo y la palabra “Jhana” llegaron a China, se convirtió en la palabra “Chan”. Esta última, a su vez, se convirtió en “Zen” cuando el budismo llegó a Japón. Pero la práctica real de los Jhanas se perdió.

 

Jhanas: Las abstracciones meditativas del Buda

Jhanas: Las abstracciones meditativas del Buda

 

Diferencias entre Vipassana y Samatha

En la planificación de la vida de santidad que un monje pasaba desde que entraba a formar parte de la Sangha, hasta que estaba preparado para retirarse a realizar la Iluminación, debía aprender y dominar el Noble Óctuple Sendero, así cómo la práctica activa de atención consciente durante todo el día (y parte de la noche).

Una vez trascendida esa iniciática enseñanza, el primer nivel de meditación que se enseñaba era la práctica de Vipassana. Después, tras dominar ésta, entonces y sólo entonces, estabas preparado para retirarte a realizar la búsqueda del Nirvana en solitario. En este retiro, es cuando se practicaba la meditación Samatha.

Así pues, podría decirse muy superficialmente, que la práctica de Vipassana era una preparación para la práctica posterior del Samatha. Se combinaban ambas prácticas para que el invidividuo pudiera liberarse del sufrimiento en la rueda del Samsara.

 

La rueda del Samsara

La rueda del Samsara

 

La razón principal por la que se practicaban ambas formas de meditación es muy sencilla y es debido a que el practicante de Vipassana, tarde o temprano tendrá una atención tan entrenada y potente, que será capaz de concentrarse en el presente de tal forma que producirá las famosas Jhanas, también conocidas como ‘abstracciones’ o ‘absorciones’, donde la personalidad comienza a disolverse.

Es en estas absorciones, donde nacen las experiencias místicas, de las que el hombre ha creado todas sus religiones, ya que, dependiendo del grado de profundidad de estas abstracciones, podemos tener experiencias muy cercanas a lo que se conoce como Dios.

Vipassana y Samatha son dos aspectos de la meditación fundamentales, a la vez que interdependientes la una de la otra para lograr una verdadera liberación. No se puede tener visión cabal sin una relajación profunda y no sirve de nada tener un estado alterado de conciencia sin una visión cabal que profundice en ella. Así pues, antiguamente se combinaba la práctica de ambas técnicas, para llegar a la meditación de los Jhanas.

 

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La razón de conocer Samatha y los diferentes Jhanas

Cuando el practicante de Vipassana alcanza ciertos Jhanas sin saberlo, desconoce los pasos a seguir para continuar ascendiendo a los Jhanas superiores y no logra alcanzar la liberación completa. Por eso, antiguamente se enseñaban las dos técnicas, tanto la Vipassana (atención) como la Samatha (concentración).

De no ser así, el practicante de Vipassana se encuentra en callejones sin salida por muy ducho que sea en su práctica. Además, corremos el riesgo de creer que al llegar a una abstracción ya hemos conseguido la liberación y no ser así, por lo que el riesgo de fracaso en nuestra empresa aumentaría.

Según esta tradición, una persona puede tener tendencia a alcanzar estas abstracciones meditativas y hacerlo sin demasiado esfuerzo ya sea por preparación previa de otras vidas o por tendencia en su buena conducta. De modo, que podríamos decir que es posible que haya habido personas que hayan alcanzado ciertos Jhanas potentes y hayan creído que son portadores de un mensaje divino que deben transmitir.

 

Jhanas: Las abstracciones meditativas del Buda

Jhanas: Las abstracciones meditativas del Buda

 

De hecho, ciertas abstracciones muy potentes traen consigo poderes sobrenaturales, como veremos a continuación. Así que, si sumamos a una experiencia mística fuerte, la adquisición de un poder sobrenatural, tenemos los ingredientes perfectos para crear una nueva religión, un nuevo Dios y nuevos conflictos añadidos.

Esta es la razón por la que se explicaban muy bien los pasos a seguir si te encontrabas con un Jhana en tu meditación Vipassana, y cómo actuar para continuar escalando, nivel a nivel, hasta lograr la Iluminación sin quedarte estancado en ningún punto, maravillado por las explosiones de éxtasis, los fenómenos que se desenvuelven en ciertas abstracciones o los poderes extrasensoriales que pueden derivarse de ellos.

Según el Buda, esto eran también trampas que ponía el maligno (Mara, la entidad que gobierna la rueda del Samsara) para distraerte en el avance hacia la liberación de sus cadenas.

 

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Las abstracciones meditativas o Jhanas

Muy bien todo esto, pero ¿qué son exactamente esas abstracciones?

Cuando nos vamos a las fuentes del budismo primitivo, en el Canon Palí, nos encontramos con sermones que se atribuyen al propio Buda, donde muchos de estos sermones hablan de 8 estados meditativos o Jhanas que debe pasar el aspirante que quiera lograr el Nirvana.

Es algo que no se conoce mucho en Occidente y por lo cual, decía al principio que el budismo que “nos venden” es un callejón sin salida. Las abstracciones que se relatan a continuación están extraídas del libro Los sermones medios del buda que son la traducción al castellano de uno de los volúmenes de este Canon Palí citado anteriormente.

 

Los sermones medios del Buddha

Los sermones medios del Buddha (ver en Amazon)

 

En ellas veréis la descripción de los diferentes niveles de Jhana que se dividen en dos grandes partes:

  • Jhanas materiales (del 1º al 4º nivel)
  • Jhanas inmateriales (del 5º al 7º) en este último bloque, el lector avispado encontrará la respuesta lógica a casi todas las religiones monoteístas.

Por último, mencionar que el consumo de ciertas plantas de poder o medicinas chamánicas también puede llevarnos a estos estados de abstracción. Pero, de nuevo, sin la guía de un chamán experimentado o sin el conocimiento de cómo seguir avanzando hasta la completa Iluminación, la experiencia se torna una mera diversión o curiosidad cognitiva, que puede llegar a ser peligroso dependiendo del grado de abstracción que hayamos logrado.

Por lo que se entiende que, al final, religión no hay más que una, que está dentro de nosotros el camino y que en distintas partes del globo este camino se ha entendido de una manera diferente, a pesar de que todas las religiones hablan de lo mismo. En este último sentido, el Samatha y conocer los Jhanas son el eslabón perdido que da sentido a todas estas piezas separadas, en el rompecabezas de la espiritualidad humana.

 

Jhanas: Las abstracciones meditativas del Buda

Jhanas: Las abstracciones meditativas del Buda

 

 

Jhanas materiales

A este primer bloque de abstracciones, se puede llegar incluso practicando cualquier actividad artística: pintando un cuadro, tocando un instrumento musical, haciendo Katas de algún arte marcial en solitario… y no necesariamente se pasa progresivamente de una abstracción a la siguiente, si no que puede surgir en nosotros este fenómeno en cualquiera de sus formas, dependiendo del nivel de profundidad y concentración que hayamos producido.

 

Pathamajhana: El primer Jhana

>>Asimismo, monjes, apartado del deseo de los sentidos, apartado de lo que es perjudicial, el monje alcanza y permanece en la primera abstracción meditativa, en la que hay gozo y felicidad nacidos del apartamiento y va acompañada de ideación y reflexión. Y él llena, inunda, colma e impregna su cuerpo del gozo y la felicidad nacidos del apartamiento, hasta que no hay ninguna parte de su cuerpo que no esté embebida con el gozo y la felicidad nacidos del apartamiento […]<<

Se puede ver claramente, que tras iniciar el retiro y continuando con la práctica del Óctuple Noble Sendero, el practicante alcanza cierto grado de serenidad y placer que nacen de la aceptación y disfrute de la soledad del momento presente.

 

Dutiyajhana: El segundo Jhana

>>Luego, al cesar la ideación y la reflexión, el monje alcanza y permanece en la segunda abstracción meditativa, en la que hay gozo y felicidad nacidos de la concentración, está libre de ideación y reflexión, y va acompañada de unificación de la mente y serenidad interior […]<<

Se puede deducir, que lo que hace entrar en este segundo nivel, es la concentración en la práctica y que de ella nace un nuevo gozo y felicidad, entendidas como estado de serenidad profunda. Todos hemos tenido ese estado de “Flow” o de abstracción haciendo una tarea de manera muy concentrada. Podemos incluso evocar esa sensación de calma y placer que surgen de este tipo de experiencias.

 

Estado de Flow y concentración

Estado de Flow y concentración

 

Tatiyajhana: El tercer Jhana

>>Luego, al desvanecerse el gozo, el monje permanece ecuánime, atento y lúcido, experimentando con el cuerpo aquel estado de felicidad que los Nobles llaman: “Vivir feliz, atento y ecuánime“, con lo que alcanza y permanece en la tercera abstracción meditativa […]<<

Cuando uno continua absorto en la concentración, se encuentra con las sensaciones que preceden al comienzo de la disolución de la personalidad. La atención, totalmente afilada comienza a resquebrajar los límites de la percepción y surge un nuevo mundo ante nosotros. Es como caer en una piscina llena de puro presente, donde somos totalmente conscientes de que “estamos aquí y ahora”. Somos capaces de concentrar la mente de tal manera, que una extraña energía empieza a dilucidarse allá donde miremos. Una energía con sabor a pureza, a santidad. Al penetrar en esa energía, en esa “presencia” llegamos a la siguiente etapa:

 

Catutthajhana: El cuarto Jhana

>> […] al renunciar al placer, al renunciar al dolor, y previa desaparición de la alegría y la  aflicción, completamente purificada por la atención y la ecuanimidad. Así permanece sentado, impregnando su cuerpo de esa mente completamente pura y completamente limpia, de modo que no hay ninguna parte de su cuerpo que no esté embebida con esa mente completamente pura y completamente limpia. Monjes, es como si un hombre se sienta y se tapa, incluso la cabeza, con una tela blanca, de modo que no hay ninguna parte de su cuerpo que no esté cubierta por la tela blanca. Del mismo modo, el monje permanece sentado impregnando su cuerpo de esa mente completamente pura y completamente limpia, de modo que no hay ninguna parte de su cuerpo que no esté embebida con esa mente completamente pura y completamente limpia […]<<

En este pequeño éxtasis nacido de la concentración pura, puede que se presente ante nosotros un diálogo interior, un sentimiento de invitación al abandono de nuestra vida, de lo que hemos sido hasta ahora, de renuncia a la vida que hemos tenido con sus placeres y dolores. Si se da una respuesta afirmativa totalmente sincera y de corazón a esta pregunta (no una respuesta intelectual, sino emocional, existencial), entonces comenzaremos a saborear la multiplicidad.

Aquí la personalidad se disuelve de tal manera, que podemos sentir cómo nuestra identificación se expande a nuestro alrededor. Ya no somos un cuerpo sentado, somos la cama, la habitación donde estamos, las casas de esa misma calle, las montañas, los árboles, los insectos que moran en cada rincón del lugar donde nos encontramos. Nuestra identificación parece que se expande, pero es en realidad la falsa identidad con nuestra personalidad humana la que se está disolviendo, comenzando a revelarse nuestra verdadera esencia, nuestro verdadero Ser.

 

Jhanas: Las abstracciones meditativas del Buda

Jhanas: Las abstracciones meditativas del Buda

 

Jhanas Inmateriales

Una vez se ha logrado con la práctica la purificación mental suficiente, donde la atención, la lucidez y la concentración son completamente puros en la mente, se accede a los planos inmateriales de las abstracciones y se pueden lograr ciertos poderes extrasensoriales, como veremos a continuación.

Cabe mencionar, que también puede llegarse a algunas de estas abstracciones durante la realización de cualquier acción activa, como pasaba con el caso de las abstracciones materiales. Aunque es más inusual, se han dado casos de estos fenómenos como por ejemplo, una de las experiencias de Iluminación que tuvo M. Ueshiba, fundador del Aikido, mientras caminaba.

 

Morihei Ueshiba, fundador del Aikido

Morihei Ueshiba, fundador del Aikido

Quinto Jhana y Pubbenivasanussatinana

>> […] al superar la percepción de formas materiales y con la desaparición de las percepciones sensoriales, sin prestar atención a las percepciones de la multiplicidad, atendiendo sólo al espacio ilimitado, alcanza y permanece en el estado que tiene el espacio ilimitado como base […]<<

Se sobreentiende que en la 4ª abstracción hemos entrenado la ecuanimidad a pesar de ver todas esas formas materiales y sentir que éramos parte de ellas (de ahí que diga, “sin atender a las percepciones de la multiplicidad”).

Esta es la descripción del trabajo que debe realizarse durante esta abstracción para llegar a la siguiente. Pero, además, se habla de esta puerta de conocimiento que puede alcanzarse al tener la mente completamente purificada gracias a la 4ª abstracción.

 

Pubbenivasanussatinana

[…] Entonces, con la mente así concentrada, completamente purificada, nítida, intachable, libre de impurezas, maleable, dispuesta para la acción, equilibrada, inmutable, dirige la mente hacia el conocimiento y recuerdo de sus vidas anteriores.

Recuerda sus múltiples vidas anteriores, es decir, un nacimiento, dos, tres, cuatro, cinco, diez, veinte, treinta, cuarenta, cincuenta, cien, mil, cien mil nacimientos, muchos ciclos cósmicos de contracción, muchos ciclos cósmicos de expansión, muchos ciclos cósmicos de contracción y expansión: “Allí, así me llamaba, tal era mi familia, tal era mi apariencia, tal era mi alimento, así experimenté placer y dolor, tanto así duró mi vida, allí fallecí y en otra parte reaparecí, allí, así me llamaba, tal era mi familia, tal era mi apariencia, tal era mi alimento, así experimenté placer y dolor, tanto así duró mi vida, allí fallecí y aquí reaparecí. Así recuerda sus múltiples vidas anteriores con sus características y detalles <<

 

Pubbenivasanussatinana

Pubbenivasanussatinana

 

¿No os suena de algo esta descripción? ¿podría conocerse este estado de conocimiento como Registros Akáshicos?

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Sexto Jhana y tres poderes sobrenaturales

>> Al superar el estado que tiene el espacio ilimitado como base, atendiendo sólo a la conciencia ilimitada, el monje alcanza y permanece en el estado que tiene la conciencia ilimitada como base […]<<

Este es el camino para seguir a la siguiente abstracción. Se entiende que tras expandirse nuestra mente cada vez más, no sólo sentimos los alrededores del lugar donde nos encontramos, sino que nos fundimos con todo el espacio ilimitado del espacio infinito. Para llegar a la 6ª abstracción, se debe centrar la mente en la conciencia que trasciende el espacio infinito, aquello que está en todas partes.

Pero se puede además, alcanzar y cultivar 3 tipos de poderes extrasensoriales.

 

Cetopariyanana (lectura de otras mentes)

>> Con la mente concentrada, purificada y brillante, intachable, libre de las impurezas, maleable, flexible, firme y que ha alcanzado la imperturbabilidad, direcciona e inclina su mente hacia la lectura de otras mentes. Con su propia mente, conoce y distingue la mente de los otros seres o de otras personas.

Conoce la mente afectada por la pasión, como mente apasionada, y la mente sin pasión, como la mente liberada de la pasión. Conoce la mente afectada por la aversión, como la mente con aversión, y la mente sin aversión, como la mente liberada de aversión. Conoce la mente afectada por la falsa ilusión, como mente mal ilusionada, y la mente sin falsa ilusión, como la mente liberada de la falsa ilusión.

Discierne la mente restringida como tal y sabe cuándo la mente está dispersa. Cuando una mente está expandida, la reconoce como expandida y cuando está estrecha, sabe que está estrecha. A una mente destacada, la reconoce como destacada y una mente corriente reconoce como tal. Sabe cuándo la mente está concentrada y cuando no lo es, en ambos casos lo discierne correctamente, como también cuando la mente está liberada y cuando no <<

¿Y si las personas consideradas “Mediums” han alcanzado en otras vidas este estado superior y han conservado esta habilidad en su siguiente vida?

 

Cetopariyanana (lectura de otras mentes)

Cetopariyanana (lectura de otras mentes)

 

 

Dibbacakkunana (el Ojo Divino)

> […] Entonces, con la mente así concentrada, completamente purificada, nítida, intachable, libre de impurezas, maleable, dispuesta para la acción, equilibrada, inmutable, dirige la mente hacia el conocimiento del nacer y morir de los seres.

Con el ojo divino purificado, que va más allá del humano, ve a los seres falleciendo y reapareciendo, conoce a los seres inferiores, superiores, bellos, feos, afortunados, desafortunados según sus acciones anteriores y sabe: “Ciertamente, los seres de mala conducta corporal, de mala conducta verbal, de mala conducta mental, que insultan a los Nobles, que sostienen concepciones erróneas, cuyas acciones se derivan de concepciones erróneas, tras la muerte y descomposición del cuerpo reaparecen en la perdición, en un mal destino, en lugares de sufrimiento, en los infiernos.

Pero aquellos seres de buena conducta corporal, de buena conducta verbal, de buena conducta mental, que no insultan a los Nobles, que sostienen concepciones verdaderas, cuyas acciones se derivan de concepciones verdaderas, tras la muerte y descomposición del cuerpo reaparecen en un buen destino, en algún mundo celestial” <<

 

Iddhividhanana (varios poderes espirituales)

>> […] siendo Uno se torna múltiple, siendo múltiple se torna Uno; puede aparecer y desaparecer; como por el aire, pasa sin encontrar resistencia a través de paredes, muros y montañas; como por el agua, se hunde en la tierra o emerge de ella; como por la tierra, camina sobre el agua sin hundirse; como un pájaro, vuela sentado con las piernas cruzadas a través del espacio; toca y palpa con la mano el Sol y la Luna, tan poderosos y majestuosos; hasta el mundo de Brahma  llega el poder de su cuerpo […]<<

¿Conocéis de alguna religión donde se hable de Avatares con estos poderes? ¿será ésta la cualidad de alcanzar la conciencia Crística que mora en toda la existencia? ¿será que sólo cuando alcanzamos la conciencia ilimitada, podemos operar en el mundo material y modificarlo, cómo sugieren en la película de Matrix? Es una lectura particular que os comparto desde mi ignorancia.

 

Conciencia Crística

Conciencia Crística

 

Séptimo Jhana y la Vacuidad

>> […] al superar el estado que tiene la conciencia ilimitada como base, atendiendo sólo a la nada, el monje alcanza y permanece en el estado que tiene a la nada como base […]<<

Entramos en los terrenos de la Vacuidad y con ella, un gran abismo que pocos saben superar sin caer en las distracciones propias de los poderes sobrenaturales. Al llegar al estado de Vacuidad, uno podría dejarse llevar por el éxtasis tan supremo que precede a este estado, pero habría perecido en el penúltimo escalón hacia la libertad.

 

Octavo Jhana y Asavakkhayanana

>> […] al superar el estado que tiene a la nada como base, el monje alcanza y permanece en el estado que se basa en ni percepción ni no percepción […] <<

Este es el estado de no-dualidad más profundo que se describe aquí. No hay percepción porque no hay una personalidad ahí para sentirla. El Universo se siente a sí mismo y percibe ese descubrimiento interpretándolo por sí mismo. El universo se observa a sí mismo mientras éste está aconteciendo ahora mismo. Aquí es donde se puede alcanzar la respuesta a la gran pregunta ¿por qué sufrimos? ¿cómo extinguir el sufrimiento?

 

8º Jhana y Asavakkhayanana

8º Jhana y Asavakkhayanana

 

Asavakkhayanana (Fin de las impurezas)

>> […] Entonces, con la mente así concentrada, completamente purificada, nítida, intachable, libre de impurezas, maleable, dispuesta para la acción, equilibrada, inmutable, dirige la mente hacia el conocimiento de la aniquilación de las corrupciones. Sabe tal y como es: “Esto es el sufrimiento”, sabe tal y como es: “Éste es el origen del sufrimiento”, sabe tal y como es: “Éste es el cesar del sufrimiento”, sabe tal y como es: “Éste es el camino que lleva al cesar del sufrimiento”; sabe tal y como son: “Éstas son las corrupciones”, sabe tal y como es: “Éste es el origen de las corrupciones”, sabe tal y como es: “Éste es el cesar de las corrupciones” , sabe tal y como es: “Éste es el camino que lleva al cesar de las corrupciones”.

Cuando sabe y ve así, su mente queda liberada de la corrupción de los deseos de los sentidos, la mente queda liberada de la corrupción del devenir, la mente queda liberada de la corrupción de la ignorancia. Cuando está liberado, sabe que está liberado y sabe: “Aniquilado el renacer, cumplida la vida de santidad, hecho lo que había por hacer, no hay ya más devenir“<<

Esta es la liberación completa. Cabe destacar, que en estos textos se explica que una persona puede quedarse en el estado de “ni percepción, ni no percepción” sin estar completamente liberado del todo. De este modo, la persona no ha roto la rueda del Samsara y puede volver a renacer. Es aquí, donde algunos Bodhisattvas deciden no cruzar la puerta hasta haber liberado a todas las almas primero.

 

El fin de la rueda del Samsara

El fin de la rueda del Samsara

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