Medicina Tibetana: la enfermedad según el budismo tibetano

Medicina Tibetana: la enfermedad según el budismo tibetano

19/03/2018 6 Por Sara

Años atrás, en la primavera del año 1980, el doctor Yeshi Donden, médico privado de Su Santidad el Dalai Lama, impartió una serie de charlas relativas a la Medicina Tibetana. Éstas tuvieron lugar en la afamada Universidad de Virginia, también conocida como U.VA. A partir de ese momento, la Medicina Tibetana ha ocasionado gran interés y curiosidad entre el público occidental.

La Medicina Tibetana germinó bajo el seno de la medicina budista de la India. La Medicina Tibetana se focaliza, fundamentalmente, en restaurar y mantener la armonía de los tres principios básicos corporales: el viento (aire), la bilis y la flema. Estos tres humores se desequilibran con bastante facilidad, pero se puede restaurar su armonía a través de una buena dieta, una conducta, terapia y devoción espiritual. La doctrina médica del viento, la bilis y la flema no ha de resultarnos demasiado ajena pues fue ampliamente desarrollada durante la Edad Media.

 

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✩ Palabras clave: Medicina Tibetana, la enfermedad vista desde el esoterismo, doctrinas orientales, misticismo, conocimiento antiguo, sabiduría oriental, chakras, budismo, nutrición, macrobiótica, Ayurveda.

 

¿Quién es Yeshi Donden?

Nota: su nombre tibetano, ཡེ་ཤེས་དོན་ལྡན bien podría transcribirse como Yeshi Dondhen, pero se ha optado por castellanizarlo.

 

Yeshi Donden junto a Su Santidad, el Dalai Lama

Yeshi Donden junto a Su Santidad, el Dalai Lama

 

Yeshi nació en mayo del año 1927, en la aldea llamada Namro, al sur del Tíbet. Creció en una buena y próspera familia de agricultores. Sin embargo, al cumplir seis años, fue enviado a un pequeño monasterio donde residió hasta los once años (tal como dicta la tradición). A los once, pasó a estudiar Medicina Tibetana en la Facultad de Medicina de Lhasa, capital del Tíbet.

Su capacidad de memorización era tal que rápidamente memorizó los Cuatro Tantras Médicos. Posteriormente, fue instruido por el propio director de la la Facultad de Medicina, Kyen-rap-nor-bu. Se licenció a los 20 años, siendo el mejor de su clase y en el año 1951 comenzó su práctica médica en su aldea de origen, Namro.

El Dalai Lama se exilió del Tíbet en 1959 a la India, huyendo de los comunistas chinos, así que Yeshi decidió mudarse también a la India. Allí, comenzó a tratar a los refugiados tibetanos y, más tarde, fue nombrado médico oficial del Dalai Lama, en la localidad de Dharamsala. También tuteló la fundación de un Centro Médico Tibetano. Fue el Médico personal del Dalai Lama hasta el año 1980.

Hoy día, Yeshi sigue sanando a gran cantidad de personas, así como impartiendo conferencias y demostraciones de la practicidad de la Medicina Tibetana, a pesar de su avanzadísima edad.

 

 

El origen de las enfermedades según la Medicina Tibetana

El Buda Shakyamuni afirmó, milenios atrás, que existían un total de nada más y nada menos que 84.000 tipos de emociones aflictivas las cuales producen, a su vez, 84.000 tipos de transtornos. Estos pueden resumirse en 1016 que, de nuevo, pueden volver a condensarse en un total de 404 enfermedades.

 

Medicina Tibetana

Medicina Tibetana

 

Gran parte de los transtornos se desarrollan debido a emociones aflictivas del pasado. Estas emociones aflictivas impulsan acciones (karma) que, más tarde, madurarán como enfermedades. El budismo afirma que toda la aflicción, sufrimiento y enfermedad proviene de la ignorancia. El término “ignorancia” se refiere a un estado mental en el que el individuo desconoce cómo funciona realmente el Todo y, por tanto, equivoca la naturaleza de los fenómenos.

La ignorancia da lugar al deseo. El deseo da lugar al odio, al orgullo, envidia, celos, enfados. Esto produce más y más oscurecimiento de la mente. A grandes rasgos, la ignorancia da lugar a todos los desequilibrios de viento, flema y bilis.

* El deseo origina hasta un total de 42 problemas de viento o aire.

* El odio ocasiona unos 26 tipos de transtornos de bilis.

* Por último, 33 tipos de transtornos flemáticos dependen del oscurecimiento de la mente.

En total, encontramos un total de 101 enfermedades (esta doctrina se halla aquí sumamente resumida para que se pueda comprender fácilmente).

 

Medicina Tibetana: Deseo, odio y oscurecimiento

Medicina Tibetana: Deseo, odio y oscurecimiento

 

Cómo clasifica la Medicina Tibetana las enfermedades

Las enfermedades pueden dividirse según diferentes métodos: localización, tipo, circunstancias ambientales… sin embargo, podemos clasificarlas según cuatro grandes secciones:

a) Un total de 101 enfermedades se producen por influencia de karmas de otras vidas (* recordemos que el budismo contempla con total naturalidad la premisa de la reencarnación). Normalmente, la pesadez del karma es tal, que la mayoría de las veces la enfermedad entraña la muerte. En el Tíbet, mucha gente que ha sido prescrita con alguna enfermedad kármica ha renunciado a todo tipo de actividades mundanas, focalizándose sólo en la práctica espiritual. Y aún a pesar de todo, la mayoría de ellos mueren pues el karma es muy poderoso.

b) 101 transtornos se relacionan con el karma generado en esta propia vida, años o décadas atrás.

c) Otras 101 enfermedades se relacionan con espíritus malignos.

d) Por último, 101 enfermedades son transtornos “superficiales”, pues simplemente corrigiendo la dieta o la conducta, la enfermedad desaparece.

 

Enfermedades fáciles de curar vs mortales

Este último tipo de enfermedades son, usualmente, el resultado de seguir una dieta desequilibrada o de adoptar una conducta moral y espiritual un tanto decadente. Sin embargo, las enfermedades relacionadas con el karma (de esta vida o de pasadas encarnaciones) son, con regularidad, fatídicas para el paciente. En necesario buscar inmediatamente un tratamiento para tales dolencias, aunque normalmente el tratamiento material no funciona por sí solo: también es necesario implementar una rigurosa práctica espiritual que, de algún modo, contrarreste el karma negativo.

 

Los espíritus malignos

Con relación a las enfermedades provocadas por espíritus, según la Medicina Tibetana, existen unos seres invisibles que pueden dañar al ser humano. Así pues, aunque aparentemente no haya una causa obvia de enfermedad, el individuo puede sufrir una grave dolencia. Es recurrente que la persona a pesar de ser tratada con medicación no mejore. La única vía de curación para este tipo de padecimientos es la práctica espiritual. Cuando el espíritu es exorcizado, el transtorno puede sanarse.

 

Espíritu maligno "tebrang", extraído de un manuscrito tibetano

Espíritu maligno “tebrang”, extraído de un manuscrito tibetano

 

¿En qué códices se basa la Medicina Tibetana?

La Medicina Tradicional Tibetana, en tibetano བོད་ཀྱི་གསོ་བ་རིག་པ་ se traduce literalmente como ‘la ciencia de sanar’. También se le conoce como medicina Sowa-Rigpa. Emana, principalmente, de los Cuatro Tantras budistas, aunque también se basa en algunos manuscritos del Ayurveda y tantras Vajrayana.

 

Las cuatro nobles verdades

Ya que la Medicina Tibetana se basa en los principios budistas, sigue rigurosamente las cuatro Nobles Verdades budistas.

  • Toda existencia es Dukha (término budista para referirse al sufrimiento, a la insatisfacción, descontento).
  • El sufrimiento proviene de los tres venenos: deseo, odio y oscurecimiento.
  • Es posible erradicar el sufrimiento.
  • La vía pasa superar el sufrimiento es, según el budismo, el Noble Camino Óctuple.

 

Las Cuatro Nobles Verdades

Las Cuatro Nobles Verdades

 

 

El Noble Camino Óctuple

  1. Comprensión correcta.
  2. Pensamiento correcto.
  3. Palabra correcta.
  4. Acción correcta.
  5. Ocupación correcta.
  6. Esfuerzo correcto.
  7. Atención correcta.
  8. Concentración correcta.

 

El Noble Camino Óctuple

El Noble Camino Óctuple

 

Los Cuatro Tantras

Todo estudiante de Medicina Tibetana debe memorizar rigurosamente estos Cuatro Tantras. El estudio se hace en un plazo aproximado de 5 años.

a) El primer Tantra es conocido como el Tantra Raíz. Es un códice muy breve, a modo de introducción general de la Medicina Tibetana.

b) El segundo Tantra se denomina Tantra Explicatorio. Se llama así porque explica detalladamente la gestación del embrión, anatomía, signos de muerte, síntomas, las características de la bilis, flema y viento, y un largo etcétera. Es en este Tantra donde también se detallan las condiciones de una buena dieta y conducta moral y espiritual.

c) El tercer Tantra porta por título el Tantra de la Tradición Oral. Se trata de un largo y laborioso códice donde se precisan los diferentes tipos de enfermedades, sus causas, su patología y terapias.

d) Y, por último, el cuarto Tantra se llama Tantra Final. En él se explican las vías de diagnosis, como la toma del pulso o el análisis de la orina.

 

Sintomatología en la Medicina Tibetana

Sintomatología en la Medicina Tibetana

 

La decadencia de la Humanidad

El tercer Tantra o Tantra de la Tradición Oral hace hincapié en que vivimos un periodo de decadencia, en el que los seres humanos estamos perdidos en la maldad, en el orgullo, deseo, odio, ignorancia… Los padres carecen de moral alguna, y los monjes y clérigos se rinden a la lujuria. El Buda afirmó que en algún momento de este periodo de decadencia, la Humanidad desarrollaría diferentes tipos de productos químicos que producirían numerosas enfermedades, resumidas en los 18 tipos de “enfermedades de la era de la degeneración”, también llamadas los “18 malignos”.

El cáncer que asola a la Humanidad entra dentro de estos 18 malignos. A su vez, siguiendo la clasificación vista con anterioridad, hay tumores que se eliminan siguiendo una buena dieta y conducta moral; otros tumores son muy difíciles de curar debido al karma presente y, por regla general, los tumores favorecidos por los espíritus son siempre mortales. Ningún médico puede curar normalmente un cáncer cuya causa es un karma pasado.

 

 

Causa básica de la enfermedad

Toda enfermedad, sin excepción, tiene su raíz en la ignorancia. A través de la ingorancia, surgen las tres emociones básicas aflictivas, catalogadas por la Medicina Tibetana como los tres venenos: el deseo, el odio y el oscurecimiento. Esto se debe a que, siendo ignorantes, no reconocemos los estados enfermos de la mente como desequilibrios. En vez de ello, generamos deseos ególatras y acumulamos mal karma. La raíz de todo mal es la ignorancia. Debido a ella, estamos atrapados en la existencia cíclina denominada Samsara: nacer, envejecer, enfermar, sufrir y morir.

La ignorancia forma parte de nuestra mente. El deseo se aloja en la mitad superior del cuerpo humano, el odio se concentra en la zona estomacal y el oscurecimiento se asienta en la parte baja del cuerpo.

 

Samsara

Rueda del Samsara o existencia cíclica

 

 

El árbol budista de la Medicina Tibetana

A modo meramente introductorio, cabe mencionar el pictograma budista de los tres árboles medicinales. Los Cuatro Tantras tienen su raíz en el dibujo de estos árboles, llamados comunmente los Árboles Ilustrados de la Medicina. Dedicaré otros artículos para hablar de los diferentes troncos porque es una temática sumamente interesante. Para todo aquel entusiasta de la salud, seguro que le resulta fascinante.

El primer tronco empezando por la izquierda hace referencia al cuerpo sano, es decir, cómo ha de ser un cuerpo equilibrado y armonioso. El segundo tronco se refiere al cuerpo enfermo y desequilibrado.

 

Los dos árboles de la Medicina Tibetana

Los dos árboles de la Medicina Tibetana

 

 

Conclusión

La Medicina Tibetana es una enseñanza interesantísima. Algunos defensores de la medicina occidental y la farmacopea encontrarán algo “fantasiosa” y “presuntuosa” este tipo de medicina. Sin embargo, no será tan “presuntuosa” si hasta el mismísimo Dalai Lama se ha servido de sus beneficios.

A mi entender, la medicina es una sola, ya sea materialista o sintomática, budista, china, naturalista… sólo hay una medicina, con muchas variantes. De nuevo, podríamos hablar de un enorme árbol de la medicina, con multitud de ramas y variantes. Las doctrinas médicas no deben negar el resto de enseñanzas. El objetivo común de toda medicina es el mismo: restaurar y mantener la salud natural del cuerpo.

Sin embargo, por muchos es sabido que la medicina actual tiene otros intereses. Ya no resulta tan fundamental restablecer la salud, sino prescribir pastillas, suplementos y medicinas. Curiosamente, la Medicina Tibetana está en contra de este tipo de prácticas. Los estudios oficiales de Medicina Tibetana fuerzan a los futuros médicos a memorizar todos y cada uno de los tipos de plantas, hierbas, mezclas y mejunjes necesarios para la salud. El médico tibetano no es sólo médico, sino también farmaceutico. Sus medicinas son 100% naturales, extraídas, tratadas y mezcladas por ellos mismos.

En posteriores artículos veremos con más detalle los árboles de la Medicina Tibetana y los tres venenos. También veremos consejos médicos para mantener la salud, y un largo etcétera.

 

No te vayas aún 🙂

“Hay un dicho en tibetano, “la tragedia debe ser utilizada como una fuente de fortaleza”. No importa qué tipo de dificultades pasemos, cómo de dolorosa es la experiencia, si perdemos nuestra esperanza, ese es nuestro verdadero desastre” – Dalai Lama

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