Qué afecta a tus defensas

Qué afecta a tus defensas

07/02/2018 4 Por Victor

En el apartado del cuerpo, he hablado mucho sobre la importancia de la alimentación. Y no es por nada. Busques dónde busques, para mejorar las defensas del cuerpo, hay que tener una correcta alimentación. Pero no sólo la alimentación. Unas horas de sueño mínimas, el estado emocional, el agua que bebemos… Nuestras defensas son muy complejas, y por ello necesitan que estas factores (y más) sean adecuados para funcionar correctamente.

 

Ver también:

Sinergia de los alimentos

Sinergia de los minerales

Sinergia de los hidratos de carbono

 

✩ Palabras clave: salud, alimentación, cuerpo físico, enfermedad, defensas, virus, equilibrio, plenitud.

Pero…¿qué son las defensas del cuerpo?

Tenemos dónde elegir. Barreras físicas, como son las capas de la piel, mucosas… También químicas como el sudor, los ácidos gástricos… En ambas, son incontables. Forman parte de las llamadas barreras primarias, junto con la flora bacteriana. Multitud de agentes patógenos, productos tóxicos, así como polvo u otros materiales nocivos son detenidos gracias a estas barreras. Cuando los “bichillos” consiguen traspasar estos muros, entra en acción el complejo sistema inmune. Y es aquí donde quiero llegar con este tema.

 

Qué afecta a tus defensas

Qué afecta a tus defensas

 

La infinidad de bacterias, virus, compuestos químicos, hongos (y seguro que me estoy dejando cosas) que afectan a nuestro organismo, es abrumadora. Ya no es que hoy en día TODO es nocivo, cancerígeno o esté saturado de azúcar. Desde el principio, la vida pluricelular (seres vivos de los que vemos con nuestros propios ojos xD) ha estado bombardeada por la unicelular.

No todos los seres unicelulares son malos, tenemos MULTITUD de bacterias necesarias, y sin ellas no podríamos vivir como lo hacemos (la flora intestinal, es básicamente una lista de bacterias que proliferan en nuestro sistema digestivo y nos ayudan a digerir los alimentos). Para los que sí que son tóxicos, nuestro cuerpo ha de tener un mecanismo para defenderse de ellos.

 

 

¿Por qué tengo que mantener las defensas?

Me parece que la respuesta es obvia. Una persona con las defensas bajas, es un blanco andante. Resfriados, gripe, cansancio… ¿Lo tenéis de normal? Pues haceros un análisis, o replantearos qué estáis haciendo mal.

Si tienes alguna enfermedad que afecte al sistema inmune, o alguna carencia de base, ese no debería ser tu estado normal. Bajadas de hierro, falta de vitamina C, no beber suficiente agua… solo unos pocos ejemplos de una mala alimentación que afecta a tus defensas.

Si de normal te sientes cansado, o te cansas con facilidad. Diarreas o malestar de tripa. Sofocos. Dificultad para concentrarte. Problemas con la piel y/o cabello. Están ligados a un sistema inmune debilitado.

Si además enfermas con facilidad, también debes sospechar. Un cuerpo sano enferma también, no quiero decir que con unas buenas defensas no vas a enfermar nunca más. Pero un cuerpo con un correcto sistema inmunitario tarda más en enfermar, y menos en recuperarse. Si tienes fiebre con regularidad, yo me pensaría que andas bajo de defensas.

 

Qué afecta a tus defensas

Qué afecta a tus defensas

Cómo funciona el sistema inmunitario

No quiero entrar en tecnicismos biológicos, de linfocitos tipo B, antígenos y anticuerpos… porque al que no haya visto nada de esto en su vida, le va a sonar a chino mandarín. Así que lo voy a explicar de la manera más sencilla que se me ocurra. Allá va.

Cuando uno de estos bichos malos malísimos se encuentra en nuestro cuerpo y es detectado, se avisa al sistema inmune. La respuesta de nuestro cuerpo es inundar el torrente sanguíneo con glóbulos blancos, que son los encargados de atacar al patógeno y mantener el correcto funcionamiento.

Simplificado sobre manera esto es lo que ocurre. Si algún lector sabe de biología, por favor, que no se me eche al cuello.

Tenemos glóbulos blancos muy genéricos, que actúan con varios patógenos diferentes, pero nuestro sistema está tan perfeccionado, que también tenemos células especializadas para virus, bacterias, o tipos de estos.

 

 

Y quiero romper una lanza a favor de tu propio cuerpo:

Procura evitar los medicamentos

No voy a soltar ninguna chapa sobre que pueden ser tóxicos, que no te ayudan en realidad… Eso lo dejo a tu entendimiento. Lo que sí voy a decir es que la naturaleza es MUCHO más sabia que el hombre. Y la naturaleza ha tenido miles de años para perfeccionar su forma de actuar.

Si tienes una enfermedad o desorden de los chungos, no te digo nada. Pero para el 90% de las dolencias, nuestro cuerpo tiene las herramientas necesarias. Perfectamente se pueden pasar y superar sin la necesidad de tomar pastillas. Al igual que con la comida, hemos caído en lo rápido y sencillo, tomar la pastilla para el dolor y olvidarnos del tema. Sin darnos cuenta que eso no es más que un parche, no arregla el origen del problema.

 

Qué afecta a tus defensas

Qué afecta a tus defensas

 

Sin embargo, un cuerpo sano se capaz de evitar muchos dolores, y de solventarlos de raíz cuando se hacen fuertes.

 

 

Cómo mejorar este sistema

La alimentación es indispensable, por trigésima vez lo digo 😛  Necesitas los nutrientes necesarios para que todo funcione correctamente. La vitamina C es muy importante, así como antioxidantes. Esta entrada, y las relacionadas a ella tienen como objetivo mejorar la alimentación, échales un ojo:

 Sinergia de los alimentos

  • Agua, el agua es también un factor decisivo. A través del agua expulsamos la mayoría de toxinas que se generan en nuestro cuerpo. Si hay déficit de agua, las toxinas se mantienen por más tiempo. Al menos 1’5 litros de agua al día son necesarios. Al menos.
  • Las horas de sueño. Dormir poco afecta al sistema nervioso y al inmunológico. Tener pocas horas de sueño debilita al cuerpo, y lo somete a un estado de estrés, que ralentiza la velocidad y efectividad con la que trabaja.
  • Los estados de ánimo. Algo que a lo mejor no pensarías, pero estar en una depresión, o con ansiedad afecta a tus defensas para mal. Si estás en una mala racha emocional, es normal que también tu cuerpo se resienta. Seguro que recuerdas algún mal bache emocional acompañado de un bajón anímico. Traducido, es estrés al que sometemos a nuestro cuerpo.

 

Qué afecta a tus defensas

Qué afecta a tus defensas

 

 

No olvides el ejercicio

– Practicar ejercicio o deporte es muy recomendable. Aumenta los niveles de hormonas, que regulan nuestro cuerpo y estado anímico. Ayuda a segregar adrenalina, muy necesaria. Evita que nos insensibilicemos a la insulina, y que ésta siga teniendo un funcionamiento estable.

– Dentro del ejercicio podemos incluir los ejercicios de relajación, o control de la respiración. Sentarte 10 minutos al día, y concentrar tu atención en la respiración, controlando el movimiento del abdomen y estómago. Para evitar que el estrés diario suba por las nubes.

 

 

Conclusión

Para ir concluyendo, sólo me queda decirte que tu cuerpo es sabio. De la misma forma que la fiebre es una herramienta para luchar contra infecciones, sentir un dolor localizado es un aviso de un sobre esfuerzo. Cuando algo no funciona bien, nos está avisando que hay algo que hemos de cambiar y mejorar. Si enfermas con regularidad, es lógico pensar que tu cuerpo te está dando un aviso muy importante de que debes cambiar algo en tu vida. Te toca a ti averiguar qué es y cómo cambiarlo.

 

Te dejo también un artículo que acabo de leer acerca de 10 pequeños cambios para mejorar tu salud, por si es de tu interés.