Todo sobre el neopaganismo: ¿Qué es la Wicca?

Todo sobre el neopaganismo: ¿Qué es la Wicca?

06/09/2018 0 Por Sara

Hemos de clarificar que, si bien Wicca y Brujería (Witchcraft) parten de un punto común, en la actualidad no son exactamente lo mismo. Una persona puede estar adscrita a la Brujería y no ser wiccana, así como un individuo puede ser cristiano sin necesidad de ser baptista. Pero ¿qué es la Wicca? ¿qué significa ser wiccano o wiccana? ¿cuáles son los orígenes de la Wicca? Vayamos punto por punto.

Una persona wiccana (también denominada wiccan o wiccans, del inglés) pertenece a la religión neopagana cultivada por el antropólogo y escritor ocultista Gerald Brosseau Gardner en 1950. Los wiccanos creen en la dualidad que todo lo abarca, representada por la polaridad de energía femenina y masculina. Esta polaridad se simboliza con la creencia de un Dios y una Diosa. Ambos Dioses están relacionados con los cultos a la fertilidad.

En la actualidad, la Wicca ha sido reconocida como una religión, a diferencia de la Brujería. Por ello, la Wicca debe ser descrita como una religión. La Brujería sin embargo promueve sus propios dioses y ritos. Hay muchos tipos de brujos y brujas. Los hay por un lado que estudian años hasta que dominan el arte de la Brujería, y los hay que heredan un conocimiento familiar sobre el uso de hierbas, inciensos, ungüentos, etcétera.

Sin embargo, es importante recalcar que no existe un consenso sobre si la Wicca y la Brujería son una misma cosa o son ideologías dispares. Cada wiccano tiene su propio punto de vista al respecto. Ello depende de la fuente bibliográfica que se consulte. Esto convierte a la Brujería en un cajón de sastre donde se  “meten” multitud de doctrinas y filosofías sin ton ni son.

 

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¿Qué es la Wicca? Orígenes de la Wicca

No existe un único códice que determine los orígenes de la Wicca. A grandes rasgos, la Wicca es una religión constituida en el siglo XX por el anteriormente citado Gerald B. Gardner. Ésta basa sus preceptos en las antiguas creencias europeas relacionadas con la veneración y el respeto a la Naturaleza. La Wicca germinó entre los Celtas y otros pueblos adscritos al territorio que actualmente se denomina Gran Bretaña, diferenciándose de las creencias de los Celtas de la Europa occidental.

La Wicca se gestó en un ambiente agrario, de ahí la inmensa importancia que se le da a la Naturaleza. En aquella época, había que ir a favor de la Naturaleza, pues era Ella quien decidía si había comida o no. La necesidad humana de comprender el medio ambiente que los rodeaba dio lugar a los ritos paganos. Los múltiples dioses de estas religiones simbolizaban fuerzas naturales, necesarias para la supervivencia humana.

Imagen de un calendario wiccano

Rueda de festividades wiccanas a lo largo del año. [Fuente: Pixabay]

En este contexto, la mujer tenía un papel fundamental. Ella era la dadora de vida y la que hacía preservar la raza. Es por ello que se respetaba tanto la energía femenina. Las antiguas tribus necesitaban hijos jóvenes que acompañasen a los ancianos y cazasen y recolectaran frutos… pero sin mujeres no había vida posible.

Aunque aparentemente el fulgor que un día tuvieron las religiones paganas se apagó con el advenimiento de la Iglesia Católica, muchísimas personas siguieron realizando sus ritos en completo secretismo. Lo mismo sucedió a lo largo de la historia con los judíos y musulmanes, entre otros.

A causa de este secretismo, las antiguas disciplinas celtas y druídicas no fueron codificadas. Por ello, no se conserva una religión pagana completamente fiel a lo que pudo ser. La Wicca, por su parte, se basa en lo que se ha podido rescatar y reconstruir de estas tradiciones celtas.

La Inquisición y la Brujería

La mal llamada Santa Inquisición ocupó un periodo muy sombrío y tenebroso dentro de los anales de la historia humana. Entre el siglo XI y el siglo XVIII, miles y miles de individuos fueron atrozmente torturados y asesinados bajo el pretexto de herejía.

Quizá uno de los versículos que más acrecentaron esta locura herética fue Éxodo 22:18 “No dejes con vida a ninguna hechicera”.

Imagen de la quema de Brujas de la Santa Inquisición

Quema de Brujas de la Santa Inquisición. Autor desconocido.

 

Muchos wiccanos actuales se identifican con las víctimas de esta quema de brujas. Sin embargo, la Inquisición no sólo arremetió contra las secretas comunidades paganas, sino también contra los propios malos cristianos que no aceptaban la presión y autoridad de la Iglesia. Algo similar sucede hoy en día con el fundamentalismo islámico.

La Wicca en la actualidad

Siempre han existido enseñanzas esotéricas, ocultistas y místicas. Sin embargo, el primer Códice moderno de Brujería fue redactado por el archiconocido mago negro Aleister Crowley, con su Liber AL vel Legis (‘Libro de la Ley’). De aquí surge también la asimilación de que la Brujería es, en realidad, Magia Negra.

Sin embargo, algunos años después, el ocultista Gerald Gardner cultivó la tradición wiccana (conocida también como Wicca Gardneriana). A raíz de la labor de este hombre, la creencia en el Dios y en la Diosa se manifestó en forma de una doctrina religiosa neopagana.

 

 

Fundamentos de la Wicca

Efectivamente, la Wicca es una religión que defiende un modo de vida pacífico y armonioso, en unidad divina con todo lo que existe (existió y existirá) en el Universo. La filosofía wiccana lo abarca todo, pues todo forma parte de la Wicca: la conmoción al ver un amanecer, el brillo del rocío sobre las hojas, la calidez de los rayos del Sol, las gotas de lluvia sobre el rostro… La Wicca es el verano y el invierno, es el canto de los pájaros y los frutos de los árboles, es el ciclo lunar, la vida y la muerte…

La Wicca implora una profunda y primorosa conexión con la Naturaleza. Ser wiccano significa, según esta filosofía de vida, ser un sanador, un buscador de la verdad, un Maestro y un protector de la Naturaleza divina.

Como sabemos, la Wicca es un sistema de creencias y un modo de vida basado en una serie de reconstrucciones pre-cristianas de las antiguas ideologías irlandesas, escocesas y galesas. Gran parte de la información sobre cómo vivieron nuestros ancestros, así como sus creencias y ritos, se perdieron en las arenas del tiempo debido a los formidables esfuerzos de la Iglesia medieval por borrar su influencia en la historia. La Wicca intenta reconstruir lo más fielmente posible este modo de vida perdido en los misterios de la historia humana.

Imagen de la Diosa wiccana (la Luna) y del Dios (el Sol)

El Dios y la Diosa wiccanos. Autor desconocido

 

Filosofía wiccana

La Wicca afirma, en base a numerosos descubrimientos arqueológicos, que esta filosofía se remonta a los pueblos paleolíticos, donde los primitivos individuos veneraban a la Diosa de la Fertilidad y al Dios protector y cazador. Algunas pinturas rupestres que se remontan a más de 30.000 años atrás, esbozan la figura de un hombre con cabeza de ciervo y una mujer embarazada.

La Wicca rinde pleitesía al Uno (la fusión del principio masculino y femenino). Esta fuerza divina no somete al Cosmos, ES el Cosmos. Debido a que la mente humana es incapaz de comprender e imaginar una masa energética ilimitada y sin polaridad, esta energía se polariza en un arquetipo masculino y uno femenino, convirtiéndose en el Dios y la Diosa. Algunos practicantes de esta doctrina ponen nombre a estas energías llamándolas como antiguas deidades paganas: Isis, Dianna, Artarté, Odín, Cernunnos…

El Dios y la Diosa no simbolizan al hombre y la mujer, sino que son energías abstractas contenidas en todo lo existente en este plano. También pueden llamarse energías ying y yan, o polaridad negativa y positiva. Sea como sea, todo en esta realidad se conforma a través de una polaridad bien definida.

El Dios suele asociarse al Sol, y la Diosa a la Luna. La Luna marca los ciclos menstruales, por ello es tan importante los ciclos de la Luna en las religiones neopaganas.

Símbolos de la Triple Diosa (izquierda) y el Dios cornudo (derecha). La Diosa tiene una triple esencia porque se simboliza como "la doncella" (Luna creciente), "la madre" (Luna llena) y "la anciana" (Luna menguante).

Símbolos de la Triple Diosa (izquierda) y el Dios cornudo (derecha). La Diosa tiene una triple esencia porque se simboliza como “la doncella” (Luna creciente), “la madre” (Luna llena) y “la anciana” (Luna menguante).

 

La Brujería y su relación con la Wicca

Antiguamente, la Brujería era denominada coloquialmente como “la artesanía de los sabios“. Esto se debe a que la mayor parte de los individuos que recorrían este sendero estaban profundamente conectados con la Naturaleza y conocían a la perfección el uso de hierbas y medicinas herbales. Realizaban la labor de curanderos, consejeros y chamanes. Transmitían el precioso mensaje de que los seres humanos no somos “superiores” a la Naturaleza, sino que sencillamente somos parte de ella, y nada nos separa de las otras criaturas materiales (e inmateriales). Todo está en perfecta armonía, conformando un gran Todo (como asegura el taoismo y la mayoría de doctrinas místicas).

El famosísimo Jefe Seattle declaró: “No somos dueños de la Tierra, sino que somos parte de ella”.

La Bruja como una pérfida y malvada mujer. Ejemplo del Mago de Oz

La Bruja como una pérfida y malvada mujer. Ejemplo del Mago de Oz

Los antiguos brujos comprendieron en lo más hondo de su Ser que todo lo que el ser humano toma de la Naturaleza, ha de regresar a ella, siempre en perfecto orden y equilibrio. Sin embargo, el hombre moderno ha olvidado su conexión con el divino Universo y se ha perdido en la materia y en la tecnología. Debido a esta colosal desconexión, hemos de hacer frente (queramos o no) al actual desastre ecológico y a una terrible crisis mundial.

La imagen de la Bruja

Durante los últimos siglos, la imagen de la “bruja” ha adoptado una connotación negativa y oscura. Según afirman algunos sectores wiccanos, esta “errónea” asociación se debe a la intensa labor que realizó la Iglesia medieval entre los siglos XV y XVIII para convencer a los simpatizantes de las filosofías más paganas de que aquello era algo malo y pecaminoso.

De este modo, el arquetipo de la bruja pasó a ser un ente cuasi-demoniaco, y las antiguas deidades druídicas se convirtieron en terribles diablos. Otro hecho que apoyó este olvido y “negación”de estas antiguas doctrinas es el auge de la medicina científica. El desconocimiento de la fisionomía femenina y de los ciclos menstruales estimuló, en cierto sentido, la caza de brujas ya vigente en las antiguas iglesias cristianas. Así mismo, este hecho retiró el poder sanador de las curanderas y se lo otorgó a los médicos varones, poseedores del verdadero conocimiento médico.

Cuadro titulado Poder y Sabiduría del Curandero

Cuadro Tepehuano, Representación del Poder y Sabiduría del Curandero, Estambre, Cera y Resina sobre Madera (72.8 cm x 72.8 cm)

 

Sin embargo, este oscurantismo existente alrededor de la figura de la bruja y de las religiones paganas ha seguido vigente a lo largo de los siglos hasta nuestra actualidad. Es por ello que muchos individuos han optado por el nombre de Wicca para referirse a las corrientes paganas conectadas con la naturaleza. De este modo, se evade el acoso y la superstición relacionada con la Brujería.

 

 

Qué forma parte de la Wicca

La Wicca puede definirse como una ideología espiritual que fomenta el libre pensamiento y la voluntad del individuo. También en esencia fomenta el aprendizaje y la comprensión de la naturaleza, afirmando así la divinidad en todos los seres vivos.

Sin embargo, lo más destacable es el hincapié que hace la Wicca por hacernos comprender el papel de la responsabilidad. Hemos de aceptar completamente la responsabilidad acometida por cada una de nuestras acciones y palabras. Cada decisión entraña directamente una consecuencia (seamos conscientes de ello o no). La Wicca enseña que no debemos culpar a ninguna entidad externa a nosotros por nuestras hipotéticas debilidades, fallos o errores. Tanto en lo bueno como en lo malo que nos suceda, nosotros somos los únicos responsables de ello. Es por ello que tenemos que encarar las consecuencias de nuestras decisiones con valentía y coraje.

La Wicca tiene muy en cuenta la sabiduría oculta que se esconde en los ciclos de la Naturaleza, las fases de la Luna y los cambios estacionales para venerar a nuestra Alma divina y rendir reverencia al Todo. La Wicca no consiste en suplicar y rezar a deidades ajenas a nosotros, sino en tomar acción en nuestras vidas y hallar el equilibrio y la armonía en nuestro día a día.

Hechizos y pociones wiccanos

En cuanto a los hechizos wiccanos, éstos se encaminan hacia la sanación, el Amor, el equilibrio, la inventiva y el Conocimiento. Las pociones, por su parte, son soluciones herbales que deberían intentar aliviar los malestares físicos, emocionales y/o espirituales. No todos los wiccanos utilizan hechizos o pociones.

La Wicca sostiene que el ser humano debería hacer uso de los remedios naturales en vez de recurrir inconscientemente a las drogas sintéticas. La Naturaleza nos entrega un sinfín de herramientas que podemos usar a nuestro favor.

El Dios y la Diosa

La Wicca cree que el Espíritu del Todo (la unión del Dios y de la Diosa) existe en todo lo que nos rodea. Se esconde en las semillas, en el mar, en el viento, y en todas y cada una de las criaturas que conforman el Cosmos. Esto significa que hemos de considerar todo lo existente como “divino”, y tratarlo con veneración y agradecimiento. El Wiccanismo trata de honrar y respetar la vida en todas sus múltiples manifestaciones (visibles e invisibles).

La Wicca celebra los diferentes ciclos solares, lunares y estacionales con el fin de venerar la Sabiduría de la Naturaleza. Como afirma la Tabla Esmeralda: “como es arriba es abajo”. Los ciclos de la Naturaleza (Macrocosmos) se reproducen a escala microcósmica en nuestro propio cuerpo, mente y Alma. Hemos de buscar nuestros propios ciclos vitales, al mismo tiempo que aprendemos a vivir con paz y armonía. Nuestros Maestros son los animales, los ríos, los árboles, los ríos… así como todo aquel Ser que ha deambulado el sendero de la Sabiduría antes que nosotros. La Wicca sostiene un inconmensurable respeto por la Naturaleza y por todo resquicio de vida en este precioso planeta.

Triple esencia de la Diosa Wicca

La Triple esencia de la Diosa wiccana (autor desconocido). “La doncella” representa la etapa vital del nacimiento a la madurez sexual (toda la fase creciente de la Luna, desde la Luna nueva a la Luna llena. La Luna llena simboliza la fertilidad, pues se relaciona con la ovulación (de ahí que se represente como “la madre”). Toda la fase menguante de la Luna (desde la Luna llena a la Luna nueva) simboliza a “la anciana”, la muerte y el renacer del ciclo.

 

Asimismo, la Wicca también venera y honra a los Espíritus elementales del Fuego, el Aire, el Agua y la Tierra. Con la velada unión de estos elementales se conforma el Todo que conocemos. A partir de lo invisible, se genera todo lo material (tal como afirmaba la Cábala con su Árbol de la Vida).

El verdadero wiccano es tolerante con toda doctrina espiritual y religiosa y cree que son múltiples las vías para alcanzar el Conocimiento divino. Toda creencia basada en el respeto, el Amor y la tolerancia son parte de un mismo Todo espiritual.

Más información aquí sobre el Dios y la Diosa.

La reencarnación en la Wicca y Summerland

La Wicca acepta a grandes rasgos los misterios de la reencarnación. Creen en la existencia del Más Allá, denominado Tierra de Verano (Summerland). Allí, el Espíritu ha de esperar su regreso al plano físico. Esta religión sin embargo niega la realidad de un Cielo o un Infierno donde el Alma debe pasar toda la eternidad según el juicio de sus buenas o malas obras.

Aquí tenéis un artículo acerca del Summerland y de sus misterios según la Comunidad Wiccana Española.



Qué no forma parte de la Wicca

La Wicca no se rinde pleitesía a Satanás ni a cualquier otra entidad demoniaca. Al contrario, esta religión se basa en hacer el bien y seguir nuestra suprema intuición para amar y respetar todo indicio de vida.

Tampoco acepta el sacrificio ni de animales ni de seres humanos, pues ello violaría el principal pilar de esta doctrina: “no dañar a nada ni nadie”.

Un verdadero wiccano no hará uso de las energías elementales para dañar, mentir, herir o robar a otro. La energía divina que todos poseemos dentro de nosotros debe ser encaminada sólo y únicamente en beneficio de nuestro Ser.

Imagen esquemático de cómo crear un altar wiccano

Ejemplo de un altar celta Wiccano [click para agrandar]. Autor: Corphilium. Traducción e interpretación del trabajo de Morsoth “Celtic Wicca Altar Setup”.

Asimismo, la Wicca prohibe terminantemente el uso de hechizos, conjuros o rituales sobre otros individuos (en especial si es para dañarlos o manipularlos). De aquí radica su principal diferencia con la Magia Negra.

La Wicca sostiene que todo aquello que envíes al Universo (sea bueno o malo), será devuelto a ti por triplicado. Esta Ley oculta se llama La Ley del Tres o Creencia Triple. Teniendo esto en cuenta, cualquier wiccano o wiccana evitará herir o manipular a otra persona. Cualquier energía que emitimos nos es devuelta como un boomerang.

Un verdadero wiccano considera sabiamente las consecuencias de sus rituales y hechizos antes de llevarlos a la práctica. Cabe también añadir que algunos wiccanos afirmarán que es posible practicar la Wicca y profesar otra religión pareja, como el cristianismo.

Finalmente, la Wicca afirma que cada uno puede comprender la Wicca a su manera, ya que la bondad del Dios y de la Diosa toca nuestros corazones de forma dispar. Es fundamental establecer una conexión con tu intuición, la cual te guiará en el viaje de tu vida.

La Wicca sólo puede ser comprendida cuando ves la vida con los ojos del Corazón y del Alma.

 

Foto de la portada: Halloween ocultismo

© Corphilium ID 1810098690101 (Creative Commons Attribution 4.0)

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