La sinergia de los hidratos de carbono

La sinergia de los hidratos de carbono

14/01/2018 2 Por Victor

¿Quieres ser todo un experto en alimentación y nutrición? ¿Deseas aprender a comer de la forma más eficaz y positiva posible? Aquí tienes tu guía definitiva para ser un pro. Hoy tocan los hidratos de carbono. Aquí te traemos la tercera parte de la guía fácil de alimentación saludable, esta vez, versará sobre la importantísima sinergia de los hidratos de carbono.

 

¿Te interesa este tema? Échale un ojo también a estos artículos:

Sinergia de los alimentos

Sinergia de los minerales

 

✩ Palabras clave:  alimentación, armonía, equilibrio, hidratos de carbono, nutrición, salud, cuerpo físico, sinergia.

 

¿Qué son los hidratos de carbono? Un poco de teoría

Los hidratos de carbono se llaman así porque están compuestos por carbono, oxígeno e hidrógeno y en un principio se pensó que podían ser moléculas de agua (H2O) unidas a los carbonos. No es así la cosa, pero se ha mantenido ese nombre, aunque también se pueden llamar carbohidratos y glúcidos.

 

Imagen de un meme famoso, en el que aparece un hombre negro con cara de interrogante

Es probable que esta sea tu cara ahora, pero tranqui, sigue leyendo.

 

Estos compuestos orgánicos son la principal fuente de energía para nuestro cuerpo. Así que son estrictamente necesarios (sí, en rojo, para que quede claro) en nuestra alimentación. Mucho se ha hablado sobre ellos, sobre las cantidades más recomendables, sobre su relación con engordar y adelgazar… Todo lo que tenga que ver con dietas, es objeto a debate.

Aunque cada persona y su cuerpo es un mundo, los glúcidos son MUY necesarios, así que nunca es bueno restringirlos de nuestra dieta. Lo que sí podemos hacer es consumir los de mejor calidad. ¿Cuáles son esos? Tranquilo, sigue leyendo que yo te lo explico.

 

 

Diferentes tipos de hidratos

Los glúcidos tienen diferentes estructuras en la naturaleza (monosacáridos, disacáridos, oligosacáridos…) dependiendo de la cantidad de moléculas que se enlacen.

La glucosa es un monosacárido, y es la estrella del equipo. Esta molécula es la que más energía nos aporta al ser “quemada”, pero existen unas cuantas más. Quemar esta molécula da como resultado una increíble cantidad de energía, y os aseguro que para hacer funcionar nuestro cuerpo hace falta mucha.

 

Imagen de la estructura química molecular de la glucosa

Estructura molecular de la glucosa (sexy, ¿verdad?)

 

Pero no siempre ingerimos los glúcidos en forma de glucosa. Almidón, fructosa, lactosa… todos ellos son carbohidratos más o menos complejos. Y nuestro cuerpo sólo puede asimilar la glucosa. Así que toca digerir, y desmenuzarlo todo. Desde la saliva, ya empieza este proceso a través de las enzimas.

 

 

Hmmm… ¿Se pueden asimilar mejor?

Pocas interacciones he encontrado que intervengan mejorando su asimilación, pero sí he encontrado algunas sustancias que sirven como bloqueadores.

Estas sustancias, impiden que las enzimas descompongan los carbohidratos a glucosa, con lo que se consigue que no se asimilen. No tiene una efectividad del 100%, pero se puede disminuir bastante el porcentaje.

Yo, personalmente no recomiendo esta opción. Además de que son compuestos en su mayoría artificiales, existen otras formas de evitar los efectos negativos de los carbohidratos, como luego veremos.

 

Imagen de un producto farmacéutico que supuestamente bloquea los carbohidratos y hace adelgazar

Chicas, evitad el consumo de este tipo de químicos, hacen más mal que bien

 

 

Los carbohidratos son el mal: ¡ENGORDAN!

El tema más ligado a los glúcidos, es que son los principales responsables de engordar.

Espera, ¿qué? ¿cómo? ¿no deberían ser las grasas las que nos hacen engordar?

 

Dibujo anime de una chica comiéndose una hamburguesa con patatas fritas

La sobresaturación de hidratos de carbono son la causa directa de nuestro exceso de peso, upsss.

 

Relax, déjame que lo exponga. Como la glucosa es TAN necesaria en nuestro cuerpo, éste ha desarrollado diferentes métodos de almacenaje, para no quedarnos sin reservas.

El primero, es transformarlo en glucógeno, que no es más que una cadena enorme de glucosas unidas una a una. El glucógeno se almacena en los músculos y en el hígado, y el cuerpo hecha mano de él en las ocasiones que lo necesite.

Pero este método no hace engordar. Cuando hasta las reservas de glucógeno están abastecidas, entra en juego el papel de la insulina que tanto tememos. La insulina es capaz de regular la glucosa de nuestro cuerpo. Esta hormona hace de intermediaria entre las células y la glucosa del torrente sanguíneo y permite que ésta entre.

 

Imagen de la serie HORA DE AVENTURAS, donde el protagonista, Finn, sale con cara de pánico total

Insulina ¡NOOOO!

 

Lo malo ocurre cuando ingerimos demasiada. El alto uso de la insulina puede acarrear que las células generen resistencia a la propia insulina, con lo que se hace necesaria más insulina en el torrente sanguíneo.

Y es que, la insulina tiene otras ocupaciones. Una de ellas es ordenar que se acumule más grasa. ¿Y qué ocurre cuando hay demasiada glucosa en el cuerpo? Efectivamente, se transforma en grasa. Ya lo tenemos todo montado.

Una dieta alta en carbohidratos (sobretodo de mala calidad, que ahora lo explico) hace que se genere más grasa, y que el cuerpo la almacene y no se queme la que ya tenemos. Así que sí, los carbohidratos engordan. Más aún si hablamos de fructosa.

 

 

¿Y qué hacemos?

Entonces, ¿qué podemos hacer para evitar engordar siendo que hoy en día TODO lleva azúcar? Pues escoger mejor los alimentos.

No me andaré con finezas: todo lo industrial es caca, al igual que lo refinado. Los procesos a los que se someten los alimentos destruyen las estructuras complejas de los glúcidos, haciendo que su digestión sea mucho más rápida (además de la porquería y químicos cancerígenos que se le añaden en el proceso).

A esto se le conoce como “índice glucémico”. Éste índice nos dice la rapidez con la que nuestro cuerpo es capaz de asimilar los glúcidos del alimento en cuestión.

 

Alimentos y productos con alto IG

Tabla de alimentos en los que se describe su índice glucémico

Tabla de índice glucémico (CLICK EN LA IMAGEN PARA ABRIR EN GRANDE)

 

Los cereales integrales, por ejemplo, conservan la estructura compleja de sus glúcidos, haciendo que a nuestro cuerpo le cueste más digerirlos y asimilarlos. Con esto, conseguimos que la absorción de glucosa sea lenta y constante en el tiempo, en vez de un pico muy alto que es lo que nos da la harina refinada, por ejemplo (sí, harina refinada=caquita).

A mayor índice glucémico, más cantidad de glucosa en nuestra sangre.

 

 

¿Y para el ejercicio?

Bien es cierto que para actividades de ejercicio, sobre todo donde hace falta una gran cantidad de energía explosiva, no viene nada mal algo de glucosa inmediata.

Así pues, debemos encontrar el equilibrio perfecto entre aquellos alimentos con alto índice y aquellos otros con bajo índice que mejor nos va a cada uno, pues cada cuerpo es diferente.

Si eres una persona sedentaria, te va a venir mejor evitar un alto índice glucémico a toda costa; pero si eres un deportista y consumes mucha energía, no te vendría mal un pico de glucosa antes del ejercicio.

 

Imagen de Homer Simpsons intentando hacer ejercicio en un gimnasio

Si haces ejercicio como Homer Simpson, mejor nútrete con hidratos de carbono de bajo índice glucémico

 

¿A qué esperas para poner en práctica esta info? Sobre todo, si quieres adelgazar, te será muy, pero que muy útil. ¿Qué opinas? ¡Házmelo saber en los comentarios! 🙂

Y es que como dijo la política Gro Harlem Brundtland:

Invertir en la salud producirá enormes beneficios.

Artículos relacionados