Triple diosa lunar: Neopaganismo y deidades Wicca

Triple diosa lunar: Neopaganismo y deidades Wicca

23/10/2018 5 Por Sara

La Wicca celta es una religión neopagana del todo fascinante. Se constituyó formalmente como una doctrina religiosa en la década de los años 50, de la mano del antropólogo y escritor ocultista Gerald Brosseau Gardner. La Wicca, como cualquier otra disciplina espiritual, abraza multitud de preceptos, así como ideas filosófico-paganas. En este blog ya hemos visto qué es la Wicca, de dónde proviene la Brujería y diferentes formas de celebrar algunos Sabbats. En este artículo, sin embargo, aprenderemos más acerca de la triple diosa lunar (que algunos wiccanos relacionan con Diana, Lilith, Hécate, Deméter, Isis, Hestia, Selene, Kali…). Son muchas las diosas que se consagran dentro de la Wicca, según la tradición (como podemos ver en este artículo de un blog especializado en Wicca).

No existe una sola tradición wiccana “oficial”, todo lo contrario. Por un lado, encontramos la Wicca Gardneriana (la Wicca “normal”, fundada a través de Gerald Gardner). El Xandrianismo o Alexandrianismo (fundado por Alex Sanders y su esposa Maxine Sanders), el cual también incluye elementos cabalísticos. El Dianismo o Wicca diánica, la cual consagra únicamente a la diosa Diana, benefactora de las mujeres y de la Naturaleza. La Wicca sajona o Seax Wicca, creada por Raymond Buckland, enfatiza el poder de las runas. Y por último, y resumiendo muchísimo esta compleja red de tradiciones wiccanas, podemos encontrar la Wicca Tamerana, que se sirve del panteón egipcio y se asemeja mucho al Kemetismo.

Sin embargo, de aquí en adelante (salvo que se señale lo contrario) al hablar de “Wicca”, nos referiremos a la Wicca Gardneriana.

~Sólo existe una Verdad, que se descompone en múltiples visiones particulares, igual que el rayo de luz blanca se fractura en siete rayos al atravesar un prisma de cristal.

 

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El Dios astado y la Diosa lunar en otras religiones

La Wicca no ha sido la primera doctrina espiritual (ni será la última) en servirse de los arquetipos masculino y femenino para simbolizar la Dualidad que todo lo Abarca. Absolutamente todo lo manifestado en este plano está dentro de la Dualidad: tú, yo, tus pensamientos, todo lo que percibes… Todo.

Y cuando hablamos de dualidad, no queremos hacer entender “hombre” o “mujer”, “varón” o “hembra”, sino energías totalmente asexualizadas (que nada tienen que ver con el género, sino más bien con polaridades). Como hablaba el Tao, todo es Tao (y aquél Tao que puede expresarse en palabras, NO es Tao…). La Suma del Dios y la Diosa wiccanos dan lugar al Todo, ese Todo inexpresable y completamente desconocido que tan siquiera podemos imaginar.

 

Representación del Dios Astado y la Triple Diosa Lunar en la Wicca

Representación del Dios Astado y la Triple Diosa Lunar en la Wicca

 

La Wicca y la Cábala

En la Cábala judía, se considera que el Espíritu de Dios (ese Todo del que habla la Wicca o el Tao) sufrió un proceso complejo para llegar a manifestarse (es decir, pasó de la inmanifestación a la manifestación material). Sí, lo sé, no es algo fácil de interiorizar. En este proceso de manifestación, una parte de mismo* se polarizó, originándose la suprema energía masculina (la sefirá Kéter del Árbol de la Vida) y la celestial energía femenina, denominada Shejiná. Para que nos entendamos, una “sefirá” es cada una de los círculos que conforman el Árbol de la Vida cabalístico.

Tanto el término “Shejiná” como “Kéter” están españolizados, directamente de su original en hebreo. Sin embargo, hay una enorme cantidad de estudiosos de la Cábala que no saben hebreo y que se dedican a traducir del inglés estos términos. Por ello, podéis verlos escritos de mil maneras: Kether, Shekina, Shekinah

Asimismo, es interesante recalcar que, aunque hablemos en masculino (EL Espíritu), hablamos en realidad de una energía suprema sin polarizar.

 

Representación esotérica del proceso en el que "Dios" se polarizó en la dualidad, según la Cábala

Representación esotérica del proceso en el que “Dios” se polarizó en la dualidad, según la Cábala

 

Shejiná (שכינה) es un sustantivo femenino singular de la raíz hebrea ShKN que significa ‘residir’. Antiguamente, este término era usado para nombrar la existencia de Dios en el Altar, y más tarde, en el Gran Templo. Metafóricamente, todo lo existente en Maljut (la última sefirá del Árbol de la Vida, la MATERIA en sí misma) es Templo de Dios. Se le simboliza con la figura de una bella mujer, la Diosa del Cosmos. En términos psicológicos, se puede entender como la reunificación de los aspectos femeninos y masculinos de un mismo Yo dividido.

 

Dos ilustraciones de dos diosas lunares

Diferentes deidades para un mismo Arquetipo: La Gran Diosa Cósmica

 

La Wicca y el hinduismo

En el hinduismo, encontramos al poderoso Dios creador de la trilogía suprema, Brahma, como símil del Dios wiccano (o del Kéter cabalístico). El hinduismo es una religión puramente politeista que ensalza a tres dioses por encima del resto. Así pues, el conjunto de estos tres dioses reciben el nombre de trimurti y son Brahma (dios creador), Visnú (dios preservador) y Shiva (dios destructor). Brahma, el Dios de Dioses, se polariza femeninamente también en su Shakti.

 

Brahma (a la izq.), Visnú (en el centro) y Shiva (dcha.)

 

Shakti proviene de una voz sánscrita que significa ‘fuerza’. Según Gallud Jardiel en su Diccionario de Hinduismo: [Shakti] “es la expresión de energía femenina y por tanto, es la energía activa suprema de Brahma, dios creador, que le permite crear o mantener el universo, conceder gracias a los devotos y también ocultarse de ellos. Se la considera consorte del dios en cuestión”.

Curiosamente, Brahma se asocia al primer chakra Muladhara. Es en este chakra donde yace enroscada tres veces y media (es decir, la mitad de 7), sumida en un profundo sueño, la Kundalini, representada como una serpiente sagrada. La Kundalini es un cúmulo de gran energía espiritual “apagada” que, por medio de la ascensión de la conciencia, se “activa” y recorre todos los puntos energéticos hasta llegar al séptimo chakra.

La Kundalini es una alegoría de la Shejiná cabalística y de la Diosa wiccana. La unión de ambas polaridades representa la máxima liberación, la unión con Dios. El Ser humano necesita, en último término, llegar a una profunda unión de la energía femenina y de la energía masculina para alcanzar la Iluminación. He aquí la alegoría del uso de ambos arquetipos.

 

 

¿Por qué la triple diosa lunar es… “triple”? ¿por qué no es sólo una Diosa?

La Triple Diosa Lunar de la Wicca es, en realidad, una sola Diosa Cósmica simbolizada en tres arquetipos menores. Estos arquetipos se conforman en base al estado de la Luna. Esta relación entre la femineidad y la Luna no es casualidad. Desde tiempos ancestrales, el Sol se ha asociado con “lo masculino” (que no con “el hombre”, ojo, no es lo mismo), y la Luna con “lo femenino”. Hay un dicho esotérico -que poca gente sabe- que es que, supuestamente, el Papado sólo es accesible a los HOMBRES porque éstos tienen “cuerpos solares”, y las mujeres tienen “cuerpos lunares”. Y, al parecer, según dice el esoterismo, este Universo es solar (el anterior Universo, dicen, fue lunar). Queda a juicio del lector si esto son chorradas, o si tienen algún interés.

Sea como fuere, lo cierto es que esta triplicidad de energías de la Diosa Wicca es, ante todo, muy esotérica. Hemos visto que la triplicidad de energías del Trimurti hindú sigue este esquema: crear, preservar, destruir (y con la destrucción, se inicia el ciclo). Si no hubiera ninguna fuera que preservara la Vida, nos hallaríamos en un constante vaivén de vida-muerte-vida-muerte (y así hasta el infinito). Del mismo modo, la Diosa Wicca también simboliza estas tres acciones: crear, preservar y destruir.

 

Imagen de la Triple Diosa Lunar en Wicca

La Triple Diosa Lunar de la Wicca y su función de crear, preservar y destruir.

 

 

Significado de la Triple Luna Wicca ☽

Como sabemos, la Diosa de Wicca se divide en tres según los tres estados principales de la Luna:

1. La fase creciente se simboliza con la Doncella.

2. La Luna llena representa a la Madre.

3. La fase menguante se relaciona con la Anciana.

La Diosa, la Dama de los Ciclos, se expresa de maneras diferentes.

 

Fases de la Luna Wicca: 1. La Doncella ☽

La primera fase de la Diosa Triple celta es la Doncella. ¿Qué representa la Doncella? El proceso de crecimiento, de maduración, de desarrollo, de aumento. Gráficamente, en la vida de una mujer, la “fase de la Doncella” abarca desde el nacimiento hasta la maduración. Se simboliza con la fase creciente de la Luna porque la Luna pasa de Luna NUEVA a Luna LLENA.

Como vemos en la imagen inferior, cuando la Luna está en Luna nueva, la Luna está oculta, no se la ve en el cielo, su visibilidad es del 0%. Efectivamente, cuando la Luna está en Luna nueva, es como si “no estuviera”, porque no se la ve en absoluto. Esta es la fase que se corresponde al hecho de crear, de aumentar, de manifestar. Es el nacimiento, la germinación, el florecimiento de una idea o de una vida.

La Luna nueva es el origen, el punto 0, el nacimiento (y también la muerte). Toda la fase de crecimiento es el proceso de germinación de la semilla. La Doncella también se relaciona con el arquetipo de la Virgen. Este prototipo de castidad e inocencia lo encontramos en gran cantidad de cuentos y narrativas: Blancanieves, Artemisa, Atenea, la Bella Durmiente, la Sirenita, Alicia en el País de las Maravillas…

 

Imagen de varias princesas Disney

Las princesas Disney son el prototipo perfecto de la Doncella

 

Fases de la Luna Wicca: 2. La Madre 

La segunda fase de la Luna que da nombre a la segunda esencia de la Triple Diosa Lunar de la Wicca es la Luna llena. La Luna llena es el estado de plenitud total de la vida, y por ello se relaciona con la Madre. Sin duda, la Madre simboliza la maduración, el goce pleno de la vida, la ovulación, la fertilidad. Si la Luna nueva era la semilla, aún sin germinar, la Luna llena sería la flor, en pleno apogeo de colores y olores.

La fase que abarca puramente la madurez es la más corta de todas, como se puede observar en la propia vida humana. La llamada “flor de la vida” (entre los 18 y los 30 aprox.) abarca tan solo 12 años (hablando desde una perspectiva puramente biológica), mientras que la etapa de envejecimiento nos arrastra desde el instante mismo en el que inhalamos por primera vez hasta nuestro último hálito de vida.

La energía propiamente de la Madre es la de preservar, tal como hacía Visnú con el Trimurti. Es la fase intermedia entre el nacimiento y la muerte, la energía que acoge la Vida y lucha por su conservación.

 

Esquema de las fases de la Luna y su relación con la Triple Diosa Lunar

La Luna llena es la fase pletórica de la Madre

 

Fases de la Luna Wicca: 3. La Anciana ☾

La última energía de la Diosa Wicca es la Anciana. La imagen arquetípica de la Anciana ya es muy esclarecedora de por sí. Simboliza la Sabiduría, la demacración, la retirada del pálpito vital, la experiencia y, por supuesto, la muerte. La fase hacia la muerte en realidad, se inicia desde el momento en el que un Alma nace. Toda la vida es una carrera de fondo hacia la muerte (el que sea una buena o mala carrera sólo depende de cada uno).

La fase menguante de la Luna nos habla del retorno a nuestro hogar, nuestro viaje hacia la muerte.

 

Imagen de varias villanas Disney

El ideal de la “bruja” o “hechicera” ha sido usado repetidamente para denotar maldad.

 

La Dualidad Femenina y el Ciclo Menstrual

En multitud de relatos, cuentos y leyendas se reflejan la Dualidad femenina. Esta dualidad se expresa de un modo positivo y otro negativo. Por un lado, como la tierna y pura muchacha y por otro lado, como la horrible y malvada bruja. La Bruja (el arquetipo lunar de la Anciana) también suele relacionarse con el personaje de la Hechicera preciosa, pero malvada.

 

Imagen de las fases de la mujer

“Si pudieran entender que la Magia femenina no es locura ni brujería… que no estamos locas, sino que somos cuatro mujeres compartiendo un mismo cuerpo. Sí, somos cuatro, y al mismo tiempo somos Una. Somos cíclicas, y no lineales como los hombres. Si tan sólo pudierais entender que, al igual que la Luna y sus fases, nosotras también cambiamos cuatro veces durante el mes… si pudierais entenderlo… todo sería más fácil” ~Juliario y la pintura menstrual

 

La menstruación y la Triple Diosa lunar

Aunque parezca mentira, muchos de los cuentos populares se podrían catalogar como mitos menstruales: la Bella Durmiente, Blancanieves, el mito artúrico de Lady Ragnell y otros tantos relatos de los Hermanos Grimm, entre otros. Pero este no es el objeto de este artículo, así que ya lo veremos más adelante.

Cabe detallar que, en latín, la palabra mensis significa ‘lunación’, ‘ciclo lunar’ y ‘mes’, y de ahí deriva el término menstruación.

 

Esquema de Miranda Gray en su obra "Luna roja"

Esquema de Miranda Gray en su obra “Luna roja”

 

 

La Iluminación a través de la Wicca

En el budismo, la Iluminación se relaciona con la entrada al Nirvana. Según el Diccionario budista de Héctor V. Morel et al.:

 «Nirvana literalmente se traduce como ‘extinguirse’, ‘apagarse’, como una llama apagada por el viento. Es un estado de espiritualización suprema de quien nadie, encadenado aún por lazos terrenos, puede tener un concepto adecuado. ¿Qué se extingue o apaga en el Nirvana? La voluntad de vivir, el ansia de existencia y goce en este mundo o en otro; se extingue el engaño de que los bienes materiales tienen valor, se apaga la llama de la sensualidad y el deseo; se apaga para siempre el fuego fatuo del “ego”».

Esto sólo puede lograrse cuando despertamos nuestra fuerza femenina y la unificamos con la energía masculina. Es decir, el logro de trascender la Materia y alcanzar el Espíritu Divino. Vivimos inmersos en la materia, pero no vivimos nuestras vidas con consciencia y plenitud. No cosechamos los valores femeninos, sino que nos sumergimos en la masculinidad. Entiéndase de nuevo que no hablo de hombre y mujer, sino de los valores intrínsecos a las energías yin y yang.

Vivimos en la materia, pero sin gozar realmente de la materia. Llamamos “disfrutar” a evadirnos, en vez de a estar presentes en el Ahora. Llamamos “felicidad” al pico de euforia que emana cuando conseguimos algo, y no a la Paz interior.

 

Ilustración de Kali, la Madre universal. Kali simboliza la destrucción del Mal y de lo demoníaco. “Kali pisoteando a Shiva”, de R. Varma.

 

Los arquetipos femeninos nos hacen ver los principios que hemos de cultivar en nosotros mismos para evolucionar como seres humanos (tanto si eres hombre como mujer): compasión, Amor, maternidad, sabiduría, prudencia, flexibilidad. Del mismo modo que el arquetipo masculino encarna otros valores esenciales para la consecución de la verdadera Felicidad: valentía, coraje, conocimiento, persistencia.

 

 

La triple Diosa lunar

Como sabemos, desde el siglo XX muchos wiccanos y otros neopaganos veneran a la Triple Diosa, dividida en la Doncella, la Madre y la Anciana. Según afirman, las mujeres pueden encarnar a la Diosa convirtiendo sus propios cuerpos en sagrados a través del sexo, el embarazo, la lactancia y otras fases reproductivas.

La Doncella o Virgen representa la fase creciente de la Luna. Esta fase simboliza el nacimiento, la juventud, el entusiasmo, la promesa, la expansión.

La Madre por su parte viene representada por la Luna Llena. En la Luna llena, ésta se encuentra pletórica y se la puede observar a la perfección. Simboliza la madurez, la fertilidad, la sexualidad, la flor de la vida, el ansia por vivir.

Por último, la Anciana (a veces también denominada Bruja o Hechicera) se personifica en la Luna menguante, es decir, todo el proceso en el que la Luna llena muere poco a poco hasta llegar a la Luna nueva. La Anciana es la muerte, la Sabiduría, la paz interior y la compasión.

En el panteón greco-romano, la Doncella se personifica en la virgen cazadora Artemisa (el Cielo), la Madre es Selene (la Tierra) y la Bruja es Hécate (el Inframundo).

La Wicca diánica o Dianismo también integró el concepto de la Triple Diosa, así como otros elementos wiccanos. El Dianismo rinde pleitesía a Diana, la diosa de las brujas según el libro redactado en 1899 por Charles Godfrey Leland, Aradia. Su fundadora, Zsuzsanna Budapest afirma que la Diosa es la verdadera Santísima Trinidad en calidad de virgen, madre y bruja.

En la Wicca Temerana las diosas destacables son Isis, Maat, Sekhmet, Bastet, Hathor, Nut y Nejbet.

La Wicca celta sin embargo ensalza a Brigid, Rhiannon, Morrigan, Arianrhod, Shannon, Cailleach, Danu, Brigantia, y un largo etcétera.

También hay una rama wiccana cristiana que sigue los preceptos cristianos y rinde pleitesía a la Virgen María. Otros wiccanos homenajean la figura de María Magdalena.

 

Foto de la portada: Mujer celta

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